EL ENVIADO, DE NICK HAMM

Clonaciones peligrosas

En este caso, con El enviado, el tema de la clonación vuelve al tapete a través de una idea que ya había aparecido en otros filmes de fantaciencia donde se planteaba la resurrección de personas que guardaban la memoria hasta el último instante de su vida anterior. Algo de eso hay en esta producción dirigida por Nick Hamm donde un matrimonio destrozado por la muerte de su pequeño hijo recibe la visita de un científico (Robert de Niro) que les promete devolverles un ser idéntico, siempre y cuando el experimento se mantenga en secreto. Con el acuerdo de las partes (y la correspondiente fertilización del clon), la vida familiar recomienza sin problemas hasta el momento en que el nuevo niño cumple la edad exacta de su «gemelo» fallecido. A partir de aquí, extrañas visiones y pesadillas atormentan al pequeño como si se estableciera una suerte de contacto sobrenatural absolutamente inexplicable, lo que da lugar a delirios varios que inundan la pantalla.

El largometraje, por cierto, aprovecha esta situación traumática y aprieta el pedal del susto (del susto barato, se entiende) buscando tomar al espectador desprevenido para hacerlo saltar en la butaca. Lamentablemente  más allá de breves (muy breves) momentos que definen una tensión correctamente articulada  El enviado no logra despegarse de los remanidos lugares comunes que hacen al género y cae en todas las vueltas de tuerca previsibles hasta un desenlace desabrido donde se amenaza con una segunda vuelta que esperemos no se cumpla.

Incluso esos detalles del acontecimiento que pretenden establecer un viraje forzoso del desenlace, dejando bastantes cabos sueltos por el camino, no hacen otra cosa que fastidiar a una platea un poco (bastante) aburrida de ver siempre lo mismo aunque con diferente collar.

En los últimos años (y con referentes modélicos muy marcados) la industria viene reiterando fórmulas hasta el desgaste y El enviado no escapa a este refritaje argumental que no agrega absolutamente nada a los amantes del género terrorífico.

A esta altura del partido habría que preguntarse varias cosas: 1) ¿Cómo un libreto tan insulso logra reunir capitales para su producción? 2) ¿Qué diablos hace Robert De Niro en este mamarracho?, ¿habrá tenido que pagar una cuenta en forma urgente y no tenía efectivo disponible? 3) ¿Hasta cuándo se seguirán desperdiciando circuitos de gran calidad de proyección para estos bodrios tan infames? 4) ¿Quién me mandó venir a ver esta película? En fin.

El enviado (Estados Unidos; 2004). Dirigida por Nick Hamm. Con Robert de Niro, Greg Kinnear y Rebecca Romijn Stamos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje