El acompañante
Víctor Laplace luce radiante. Es un actor de una conversación si se quiere fluida y que puede tocar diversos tópicos durante el transcurso de la misma. Es un seductor nato, pero le gana el aplomo. Es, asimismo, un intelectual que reflexiona con cierta hondura. Y un actor absolutamente versátil, como se ha comprobado tanto en teatro, como en el cine o en la televisión. Llegó a Montevideo para interpretar la pieza El acompañamiento de Carlos Gorostiza, y se lo percibe con entusiasmo. De todo ello, se conversó en las líneas que siguen a continuación.
¿Cómo comenzó esta larga trayectoria actoral?
Pa'(risas), empecé a actuar a los catorce años, y ya tengo cuarenta años de teatro, un poco menos de cine pero casi paralelamente los mismos de televisión. A los veinte ya hacía algunas publicidades en televisión y eso me posibilitó poder empezar a trabajar como actor de televisión. Empecé también con eso a realizar protagónicos en diferentes tiras y a los veintidós años ya estaba bastante encaminado, de todas formas el carácter también ayuda, géminis de ley.
O sea que el temperamento fuerte facilita algunos caminos
(risas) Lo decís por que soy geminiano, como el Che Guevara por ejemplo.
¿Y el Che Guevara?
-El Che Guevara era bravo, era un muchacho bravo, no andaba con vueltas. Fue un hombre que se jugó por sus ideales y los llevó hasta el final, hasta el límite. Murió en su ley, se convirtió en un signo para varias generaciones.
Me gusta la lucha, pero más por el lado de las ideas y por el lado del hacer.
O sea que luego de momentos conflictivos difíciles surgen las ideas, parte de ese quehacer.
Sin dudas traen siempre aparejados alguna respuestas, en su mayoría son positivas, ya que hace que los que ostentan el poder tengan que rebobinar la cinta para poder reflexionar sobre lo que hacen.
¿Qué diferencias hay en el teatro de sus veinte años y el teatro de hoy día en Argentina?
Creo que algunas obras vuelven a tomar vigencia y otras han envejecido. El teatro es como decía Gabner «es un moribundo crónico», tiene la capacidad de seguir emocionando, sublevando y haciendo tomar conciencia de muchas cosas a la gente. En la actualidad le tocó vivir también, y sufrir una importante crisis económica y social que evidentemente repercute en la cantidad de espectadores. Pero siempre existe y existirá el público fiel al teatro. Simplemente las diferentes expresiones sea teatro, televisión o cine aprenden a convivir a diario. O sea, la revista con el teleteatro, la novela, la película, el sainete, circo criollo, la murga, los mimos, el teatro para niños, el teatro under, todos debemos aprender a convivir.
-¿Qué papel le ha tocado transitar actualmente al actor argentino?
-Y, es difícil, ha conocido mejores momentos. Las relaciones entre lo que teníamos y lo que tenemos se va desvirtuando cada vez más. Los beneficios que podría tener el actor como trabajador eran mejores en tiempos pasados. Hay muchísimos jóvenes que no están afiliados al Sindicato de actores lo cual marca una tendencia perjudicial para ellos y para los demás. Hay como menos convicción y más «dale que va…», la única forma, me parece, que uno tiene la forma de encontrar las justas reivindicaciones es mediante la protesta, y siempre que esté bien encausada trae siempre posibilidades de cambio.
¿Y los compañeros de obras inolvidables?
Ester Goris, Bárbara Mujica, Susú Pecoraro, Luisina Brando, Jorge Marrale, Oscar Martínez, Ricardo Darín, Federico Lupi, Miguel Angel Solá y algunos otros.
-Con respecto a su trabajo en cine, ¿qué filme fue el que más lo marcó?
-Hay varios trabajos que me gustan mucho. No hay nada que me haya disgustado hacer, pero hay varios trabajos que me han gustado mucho y han quedado en mi memoria muy grabadas como puede ser Eva Perón donde interpreté a Perón, Florencia Parravichini, Horacio Quiroga, Secretos compartidos, entre otras.
¿Qué fue lo último que hizo en televisión?
Estoy actualmente haciendo un programa que se llama Los de la esquina en canal siete con Georgina Barbarrosa, Emilio Disi y Rodolfo Rani.
¿Cuál es la temática de El acompañamiento?
La obra está compuesta por dos partes, la primera parte es por Julio Lester y la segunda parte la hago yo. Tiene muchos condimentos, canciones, reflexiones sobre el amor, poesías y otras sorpresas. Tiene en su textura sentimientos encontrados, te podés reír y también llorar.
La obra se llevará a cabo viernes y sábado a las 21.00 horas y domingo 19.00 horas. Plateas a $260 y $230 y tertulias a $200 en venta en el teatro y RED UTS. *
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