Mamá ternura
Serena y siempre torrencial China Zorrilla habla del cineasta de Conversaciones con mamá: «En primer lugar no conocía a Carlos Oves, el director. Un día estaba viendo una película de Norma Aleandro y Federico Luppi, estaba emocionada y decía: ¿quién habrá escrito estos diálogos? Realmente me quedé prendida de aquel texto, había algo que me decía, esto es una genialidad.
Cuando me junté con Oves me dijo: Tomá China, es una obra de teatro. La leí y sabía que era teatro porque es una charla. Le creí y me conmovió porque se trata de dos temas que a mí me preocupan mucho, uno son los viejos, pero no porque estoy en esta etapa de mi vida, ya me preocupaban a los veinte. Y asimismo la soledad de los viejos».
En esa dirección, la actriz confiesa: «La soledad es lo peor del ser humano cuando la vida te lo impone. Entonces qué hacer: buscar libros, religiones raras, qué sé yo, y esta vieja de la obra me conmovió».
Acerca del filme en el que comparte créditos con Eduardo Blanco y Ulises Dumont, agrega China: «Me ha dado muchas alegrías y muchas sorpresas, hace un tiempo me llamaron de Moscú y me dijeron: China, te mandamos dos pasajes para que te vengas para acá, y le digo: ¿qué?, sí, es para que vengas a recibir el premio que ganaste.
A Eduardo Blanco tampoco lo conocía. Pero Conversaciones con mamá es una gran película, que en Buenos Aires no se le dio mucha relevancia, es un gran texto, y es una gran historia de vida. Me enamoré de la historia».
Carlos Oves: Analizamos mucho
Admite el cineasta: «Estuvimos aproximadamente un mes y medio con Eduardo Blanco y con China, previo a la filmación y analizamos mucho, planteamos la disposición de las locaciones, objetos, vestuario, todo. Nos aferramos a un apartamento que era una casa y lo acondicionamos, mentiras del cine. Esto lo elegimos en Villa Urquiza en Buenos Aires y el rodaje nos llevó cinco semanas más o menos. Cuando se ensaya y se sabe lo que uno quiere y los actores saben lo que quieren, no hace falta mucho tiempo ya que trabajamos mucho el texto».
Y agrega Oves: «En Conversaciones con mamá tratamos de la unidad y las variaciones, hay un solo tema que presenta muchos matices para así tener muchas visiones.
Queríamos también buscar en la casa donde estábamos filmando naturalmente las acciones, que no fueran forzadas. De repente la pongo a China cocinando, cortando chauchas, tejiendo, eso hace el marco del texto que uno le da al público».
Sobre el filme, el cineasta enfatiza: «La película se trata de la relación entre una madre de ochenta y dos años y su hijo de casi cincuenta. A partir del hijo de una situación económica adversa, decide pedir el departamento donde vive su madre para poder alivianar su situación y salir un poco del paso. Se encuentra con que esta madre se resiste a irse, no solo se resiste sino que le dice que tiene un novio trece años menor que ella. Ahí es cuando se desencadena la historia, es el detonador digamos.
Y mediante conversaciones con su madre se da cuenta de muchas cosas. La madre lo que trata es de lograr que su hijo en vez de mirar hacia afuera, mire e inspeccione un poco hacia adentro».
El filme, cuenta Carlos Oves, ha obtenido sus galardones: «En Valencia ganamos un premio otorgado por un joven jurado (son muchachos de 18 a 25 años) Mención del jurado a mejor película, ganamos en Moscú premio a la mejor actriz por China y mejor película por los Cineclub de Moscú también, premio del público en Los Angeles y mejor película Latinoamericana en Montreal». *
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