Supervielle superstar
Tiene veintisiete años, nació en Francia pero dice sentirse muy uruguayo. Fue parte de lo que conformó un gran referente hip-hop en nuestro país como lo fue la banda Platano Macho. Ahora forma parte del colectivo cultural Bajofondo Tango Club y es, además, integrante de la banda del uruguayo Jorge Drexler.
Luciano Supervielle se lanzó solito al mundo discográfico con su reciente disco Supervielle dejando boquiabiertos a su público fusionando candombe, electrónica y tango.
Pasen y lean parte de su historia.
-¿Cuánto tiempo te llevó lograr el disco?
-El disco tiene un proceso de creación largo, o sea hace como dos años que estamos trabajando en este disco. Cuando empecé a trabajar en él también estaba trabajando con Bajofondo. De hecho los tres temas míos que están en el disco de Bajofondo están también en este disco. Fue un proceso largo de experimentación con Bajofondo y eso hace que fuese de mucha importancia, desde grabarlo hasta hacer las presentaciones en vivo.
-¿Bajofondo fue la puntada creativa inicial para este disco?
-Y sí. Bajofondo es un colectivo de artistas, entonces estamos trabajando en torno a un concepto que es el de fusionar estilos propios del Río de la Plata. Tiene como una directriz de concepto, entonces mi disco es como una visión más personal a nivel estilístico y a nivel musical.
-¿Por qué Supervielle el título?
-Es mi apellido (risas). No sé, es una palabra que suena lindo, tiene musicalidad y es de alguna manera una forma de despegarse del colectivo como individuo.
-¿Cómo es el hecho de dividirse en tres culturas diferentes: España, Francia y Uruguay?
-Estuve viviendo mucho tiempo en España y en Francia y ahora volví a Uruguay, pero estoy viajando mucho y entonces no perdí el contacto con Europa. Nací en Francia, tengo amigos y familiares allá, pero viví la mayor parte de mi vida en Uruguay, soy uruguayo, culturalmente hablando. Soy franco uruguayo para ser más específico.
-¿Y en España ahora estás trabajando con Drexler?
-Estuve mucho tiempo trabajando con Jorge y ahora se sumó toda la gira de Bajofondo por Turquía, Londres, España, República Checa y además estoy muy relacionado con Francia.
-Como que no te podés desvincular.
-Sí, y no quiero tampoco porque Francia para mí representa una importante fuente de información. Todos los lugares donde piso me han nutrido y aún más musicalmente. Si bien mi disco es muy rioplatense es bastante francés, no sabría decirte porqué específicamente, pero tiene un aire. He escuchado mucha música francesa, clásica, mucha canción francesa, siempre tuve mucho contacto con esa cultura.
-Platano Macho, ¿representó el principio o el final de una etapa?
-Fue una etapa muy importante para mí a nivel personal y a nivel musical. De hecho el contrabajista de Bajofondo, Gabriel Casacuberta, es uno de los fundadores de Platano Macho, probablemente si no hubiera pasado por eso hoy no estaría haciendo esto.
-Y el hip hop, ¿ qué es?
-Es parte de mi vida desde muy chico. Viví también en México cuatro años, desde los cuatro a los ocho años. Siendo niño y al estar ahí era muy fuerte el hip hop ya por los años ochenta. Ya había mucha información. Y cuando llegó a Uruguay era algo muy raro, Jazymel era como la imagen que había del hip hop y para mí era una cosa mucho mas buena y acá era como más terraja. Es parte de mi formación musical y es el estilo que más manejo y en lo que más me he dedicado en mi vida es hacer hip hop.
-¿La música electrónica es un signo identificativo del siglo XXI?
-La electrónica surge en los años ochenta y es un poco reciente en Uruguay. Yo la electrónica la veo como un medio para decir distintas cosas, hay música electrónica que es pura y exclusivamente para bailar, hay otra que es para escuchar sentado en tu casa.
-O sea que una persona de cincuenta años podría perfectamente gustar de la música electrónica
-Sí, de hecho ocurre con personas mayores de cincuenta años. Por ejemplo, Bjork acaba de sacar un disco (Medulla) que es solo vocal y es un estilo que le gusta a gente adulta y, sin embargo, es música electrónica. Antes, acá en Uruguay, si escuchabas hip hop eras un rapero, y ahora te puede gustar o no, pero no quiere decir que seas rapero.
-¿Por qué se dio la fusión de la electrónica con el tango?
-Me gusta mucho el tango, pero nunca compuse tango. Igualmente a partir de este proyecto de Bajofondo tuve un acercamiento, hubo como una especie de trabajo de archivo: escuchar cosas, leer partituras, conocer diferentes estilos que no había hecho antes. Lo que conocía era solamente el tango de Piazzolla y me sumergí en ese estilo para este proyecto. Yo creo que el hecho de que se mezcle la música electrónica con el tango, en este momento responde a la evolución que ha tenido este género en los últimos años.
O sea desde que surgió la música electrónica a los avances de hoy con los nuevos sistemas de computadora y los sintetizadores rompió con todos los estilos más tradicionales, hace que se puedan decir cosas nuevas. Una de las principales premisas de la música electrónica es innovar. Y una de las formas de evolucionar es acercarse a géneros más tradicionales por eso es natural que esté acompañada del tango a nivel internacional.
-¿Y Adriana Varela?
-Adriana es una genia, tocamos mucho en vivo con ella. Un personaje entrañable.
-¿Cómo fue el ligamiento con Drexler?
-Con Jorge empecé grabando en su disco Frontera, después cuando hicieron la producción y realización del disco Sea me fui directamente a España a grabar dos meses con ellos y como que me vinculé mucho más con su proyecto y empecé a formar parte de su banda estable. Ahora en los shows que hicimos en el Solís vino el guitarrista y baterista de España. Hace más de tres años que estoy tocando con él.
-¿No es diferente en tu caso tocar el género melódico?
-Sí, es raro, pero es una rareza que me aporta mucho. Me estoy sumergiendo en un estilo que no me es propio, que es el estilo de la canción, y Jorge tiene una visión muy contemporánea de la canción.
-¿Tenés alguna banda en Uruguay?
-No, con la banda que vamos a presentar mi disco acá es argentino-uruguaya, que es Javier Casalla en violín, Gabriel Casacuberta en contrabajo, entre otros, y con algún invitado.
-En el disco hay un relato de Víctor Hugo, o sea que también la música tiene connotaciones fuboleras.
-El fútbol me gusta mucho, el material que conseguí para ese tema que está en el disco es un disco de vinilo que compré en la feria de Tristán Narvaja. El gol que utilizo no lo hago por ese en particular, sino por la emoción más general del fútbol, podría ser un gol de cualquier equipo de cualquier lugar del mundo. Simplemente me interesa la manera en que está relatado ese gol en particular.
-¿Qué es lo infaltable en tu mochila cuando viajás?
-Mis vinilos. Y con mis compañeros, tenemos un juego que es la de enviar siempre una postal desde el lugar en que estemos, como para decir es verdad que estuvimos acá, y ya tenemos como treinta postales
-¿Cuál es la mujer más peligrosa?
-Es muy difícil (risas), las mujeres en general son peligrosas, ven en los hombres cosas que no nos gusta que vean. La mujer es peligrosa, es un sexo por el que tengo mucho respeto.
-¿El lugar ideal?
-Es muy difícil para mí porque al viajar tanto hay muchos lugares que se tornan ideales y me sucede que al estar mucho en un lugar ya me dan ganas de irme. Pero el único lugar donde no me siento extranjero es acá, en Uruguay.
-¿Y el sentimiento ideal?
-Cualquiera que implique emoción.
-¿Cuándo se presenta el disco?
-El disco ya salió y está editado en Uruguay, Argentina y ahora en Chile. A principios del año que viene se editará en Europa. En octubre lo vamos a presentar acá en Uruguay y también en Argentina, y en noviembre tocamos con Bajofondo en el Teatro Solís.*
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