Todo el cine
Figuras como Tom Hanks, Tom Cruise, Denzel Washington, Robert De Niro, Nicole Kidman, Meryl Streep, Johnny Depp, Angelina Jolie, John Travolta y John Turturro ya han confirmado su presencia en la Muestra. «Los estadounidenses prefieren venir en setiembre a Venecia porque aprovechan para lanzar sus filmes en Europa y a nosotros nos conviene», ha explicado el nuevo director de la Muestra, Marco Müller.
Crítico de cine, experto en China, intelectual dedicado a la empresa privada, Müller, que habla cerca de 20 idiomas, ha seleccionado para la 61ª edición del Festival de Venecia una mezcla espectacular de producciones estadounidenses y europeas.
Unas 900 personas han sido invitadas a la gala inaugural que se abrirá con la proyección del nuevo filme de Steven Spielberg The Terminal, con presencias del cineasta y de Tom Hanks, protagonista con la bellísima Catherine Zeta Jones y el mexicano Diego Luna.
Una verdadera fiebre colectiva en pos de invitaciones se ha desatado para obtener el ingreso a la magnífica Plaza de San Marcos para el estreno mundial al aire libre del filme de dibujos animados Shark tale, con la voces de Robert De Niro y Angelina Jolie, quienes asistirán a la proyección. Para el 2 de setiembre, ha sido pactada una fiesta en homenaje al espléndido actor Denzel Washington, protagonista de dos filmes presentes en Venecia: The Manchurian Candidate, de Jonathan Demme y Man on fire de Toy Scott. Para la tradicional fiesta de beneficencia que organiza Unicef han sido invitadas como madrinas Mia Farrow y Emanuelle Beart.
El próximo fin de semana será particularmente movido con los estrenos de Finding neverland, con Johnny Depp, del Mercader de Venecia, interpretado por Al Pacino y Jeremy Irons, y Mar adentro, con el español Javier Bardem, todos presentes en la afable ciudad de Marco Polo. Además, gran interés provoca Historia secreta del cine italiano dividida en los apartados «Italian Kings of the Bs» y «Undergraund Italia» que va a ser la primera entrega de un proyecto de recuperación del cine menos conocido de este país. La selección, efectuada por los cineastas Quentin Tarantino y Joe Dante, rehabilita a una treintena de películas de realizadores italianos poco populares de los años 60, 70 y 80.
Como ya es tradicional, en la Muestra de Venecia el cine europeo ocupa una significativa parte de la cartelera, incluso con nuevas obras de realizadores que ya han hecho época en el festival cinematográfico.
Las películas italianas Las llaves de casa (Gianni Amelio), Estés donde estés (Michele Placido) y Trabajar despacio (Guido Chiesa) competirán con las francesas El intruso (Claire Denis), 5Â¥2 (François Ozon) y Rey y reina (Arnaud Desplechin), la británica Vera Drake (Mike Leigh), la alemana Tierra de la abundancia (Wim Wenders), la rusa Dial Up (Svetlana Proskurina), la suiza Todo un invierno sin fuego (Greg Zglinski) y la griega Delivery (Nikos Panayotopoulos), la española Mar adentro (Alejandro Amenábar).
Además, entre las películas en concurso figuran tres obras estadounidenses: Birth (Jonathan Glazer), Vanity Fair (Mira Nair) y Palindromes (Todd Solondz), así como la israelí Tierra prometida (Amos Gitai) y la iraniana Perros callejeros (Marziyeh Meschkini).
Una serie de filmes asiáticos completan el programa de esta edición del festival italiano, asegurándole aquel toque alternativo que siempre lo ha distinguido, las japonesas Café Lumière (Hsiao-hsien Hou) y Howl’s moving castle (dibujos animados de Hayao Miyazaki), la china Shijie (Zhangke Jia) y la coreana Haryu insaeng (Kwon-taek Im).
Por otro lado, se desarrollará la Esposizione Internazionale d’Arte Cinematografica: la misma nació en el ámbito de la 18ª Bienal de Venecia en 1932. Paso a paso, el celuloide invadió la Bienal un evento que cada dos años ofrece repasos exquisitos de la arquitectura, danza, música y teatro mundiales y se convirtió en su elemento más vistoso de la célebre muestra.
El inolvidable Federico Fellini llegó a confesar que, para un director, «entrar en el Palazzo del Cinema de Venecia es como aprobar un examen final». Junto a la Palma de Oro de Cannes y el Oso de Berlín, el León de Oro de San Marcos es el premio más deseado por los cineastas de todo el mundo.
Y no es para menos: al glamour de Cannes y al compromiso de Berlín, Venecia suma una condición puramente artística y asimismo una apertura a realidades desconocidas.
Entre las obras maestras que a lo largo de la historia de la Muestra de Venecia se han hecho con los Leones de Oro destacan Rashomón de Akira Kurosawa, El año pasado en Marienbad de Alain Resnais, La infancia de Iván de Andrei Tarkovski, Desierto rojo de Antonioni o Belle de jour de Luis Buñuel, entre muchas otras.
La historia del festival cinematográfico hace pensar que el palmarés de la Muestra 2004 puede ser una sorpresa. En los últimos años el máximo galardón veneciano ha coronado los esfuerzos creativos de directores brillantes como el desaparecido cineasta polaco Krzysztof Kieslowski (con la trilogía Bleu, Blanc y Rouge), el irlandés Neil Jordan (Michael Collins) o el japonés Takeshi Kitano (Hana-bi), mientras el de su 60ª edición, en 2003, ha tocado a un brillante y desconocido Andrei Zvyagintsev y su ópera prima, El regreso.
Todo tiende a convertirse en un festival de real envergadura estética y estilística. *
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