Insigne saxo del jazz clásico
Cuando Johnny Hodges falleció, en mayo de 1970, el director Duke Ellington manifestó: «Estoy orgulloso y agradecido de haber tenido el privilegio de presentar a Johnny durante 40 años, noche tras noche. Me imagino que habré sido muy envidiado por ello».
No es para menos. El notable saxofonista fue uno de los inconfundibles sonidos de aquella maravilla del jazz que fue la orquesta de Duke Ellington. El presente CD recoge 13 grabaciones hechas entre 1940 y 1946, la época en la que el pianista y compositor negro llegó a la cumbre de su carrera.
Los títulos elegidos están enfocados a destacar la brillante faceta de Hodges como solista de saxos alto y soprano, y por eso figuran obras maestras como «Don’t Get Around Much Anymore», «In a Mellotone», I Got It Bad», «Come Sunday» y una matriz no editada de «Warm Valley». Pero también se lucen otros astros de la constelación ellingtoniana, tales como Cootie Williams, Rex Stewart, Lawrence Brown, Ben Webster, Barney Bigard, Ray Nance y ese formidable puntal rítmico y armónico que fue el contrabajo de Jimmy Blanton.
Los restantes 9 tracks corresponden a las sesiones que Hodges grabó bajo su nombre en 1940 y 1941, al frente de un septeto de colegas de la orquesta de Ellington. Es obvio que aquí no se tiene la enorme riqueza armónica y sonora de la banda grande, pero en cambio se disfruta de una mayor espontaneidad y Hodges se explaya a gusto con su tono sensual, su lirismo, su dulce fraseo y esa fértil inventiva que lo situó entre los primeros sacos altos del jazz clásico. En esta serie hay también títulos de primer nivel, como «Day Dream», «Things Ain’t What They Used To Be», «That’s, The Blues Old Man» y las dos matrices de «Good Queen Bess».
Johnny Hodges, Passion Flower. Bluebird 66616-2. Veintidos grabaciones, 69 minutos. En disqueriá Parsifal, 280 pesos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad