ARTE

Muchachos malos, muchachos buenos

Es la segunda vez, en la actual temporada, que el Centro Cultural de España (en parte rehabilitado del tropezón inaugural), dedica su hermoso espacio a videastas jóvenes españoles. A la agradable promesa que significaron los integrantes de Love is in the air se agregan los más experimentados del proyecto Bad Boys. Curador y artistas son jóvenes, como sucedió en Superyó en el Malba -Colección Costantini de Buenos Aires-, con triunfal participación del uruguayo Martín Sastre. Es estimulante comprobar ese acompañamiento juvenil en la teoría y la práctica artística y que no exista la predominancia de críticos veteranos en apoyar a los emergentes lenguajes y a sus oficiantes, como sucede en la muy fiel y reconquistadora.

Hay un trabajo de equipo profesional en el proyecto Bad Boys pensado para la 50ª Bienal de Venecia que transcurrió el año pasado. Es cierto que la agobiante diversidad de la Biennale, con temperaturas veraniegas aplastantes, Bad Boys, exhibida en La Fondego Dei Tedeschi, pasó inadvertida para la mayoría de los visitantes, como otros tantos sitios de la megamuestra. Además, no podía competir con el impacto del pabellón español y la propuesta desconcertante de Santiago Sierra. Quizá Bad Boys no estuvo en el lugar adecuado en el momento adecuado. En cambio, en su itinerancia por varios países, la respuesta del receptor puede ser más participativa. Hay motivos. cada autor tiene su cabina propia que lo aisla (visual, auditivamente) de los demás y la breve duración de cada video agiliza el recorrido. Por motivos técnicos, al no funcionar una de las pantallas, en una sola cabina se proyectan dos autores, desvaneciendo la sospecha de una censura sobre alguna obra.

El catálogo (letras blancas sobre fondo negro) sigue un excelente diseño de Eugenio Simó y el curador (comisario, dicen los españoles) Agustín Pérez Rubio tiene un conocimiento íntimos e individual de los participantes y la habilidad y la claridad suficientes para reflexionar sobre las inquietudes de los jóvenes de hoy en su sentido más amplio y sobre la obra de los elegidos. Por eso afirma que «el leit motif de estos artistas que se basan en su propia identidad, condición, género y experiencias, como planteamientos desde donde buscar parte de su propia identidad sin tener que hablar de ésta en sí misma, sino que, por el contrario, es a través de sus obsesiones, sus deseos, sus anhelos, sus luchas, etc., desde donde se extraer toda esta rebeldía comportamental, ironía,osadía, y hasta travesura, pero cada uno de ellos tiene una vertiente y un motivo diferente para ello», luego de haber sintetizado la herencia de los años ochenta y la movida madrileña así como las preferencias cinematográficas (Almodóvar, inevitable) y musicales (Esther Williams y Busby Berkeley). Lo curioso es verificar, que estos siete artistas (que no se dedican en exclusivo al video pues también abordan la foto o la escultura) parecen representar a muchos sectores de la juventud uruguaya en afanosa búsqueda de nuevas formas de instalarse en el medio en que viven con un impulso transgresor en la religión, el sexo, las relaciones sociales, la drogadicción, que muchas veces parecen incomprensibles para las generaciones mayores. Martín Sastre (que ya intervino en un premio a Manu Arregui) y Daniel Umpiérrez, ambos pertenecientes al grupo Sexy, se encontrarían a gusto con ellos.

Los siete Bad Boys dominan los recursos técnicos y los diferentes rubros (del montaje a la vestimenta) con notoria convicción de la expresión a que apuntan, desestructurando la narrativa lineal, apostando al fragmento, a la repetición, a la destrucción de los estereotipos sexuales, al cuestionamiento político, a la afirmación de imágenes claves y emblemáticas, a la apertura interpretativa. Lo hacen con inventiva y sentido lúdico. Manu Arregui, Carles Congost, Jon Mikel Euba, Joan Morey, Sergio Prego, Pepo Salazar y Fernández Sánchez Castillo, son nombres a retener y a seguir con atención sus futuros pasos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje