El barómetro de la calidad, otra forma de medir en la televisión
Tendrá eco este reclamo entre los responsables de las televisoras rioplatenses y más específicamente en Uruguay? El desafío está lanzado. Es que el people meter, el aparato que registra la permanencia de los televidentes frente a los programas de televisión y que determina el rating de cada programa y, de acuerdo a eso, el valor publicitario del minuto, aparece como un instrumento que pone límites a la creatividad y a la televisión «de calidad» porque mide simplemente lo que la gente ve, pero no lo que los espectadores desean.
Se hace necesario reinventar indicadores que optimicen las parrillas de programación en pro de la salud de la televisión y su audiencia. Hoy, según varios especialistas como Enrique Bustamente, catedrático de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los expertos nombrados por el nuevo gobierno del PSOE para reformar los medios de comunicación públicos, «se está viviendo la dictadura de la audiencia» y los gobernantes responsables de las televisiones públicas uruguayas y de la adjudicación de las señales a las cadenas privadas deberían contrarrestarla con políticas audiovisuales y con indicadores que midan la eficiencia, la diversidad cultural, la representatividad, la democracia y la proximidad, la satisfacción del usuario, la innovación, la creatividad o la educación.
Estos temas fueron debatidos en la reciente edición del Input, Conferencia Internacional de Televisión Pública (Input por sus siglas en inglés), que se celebró en el mes de mayo en la ciudad de Barcelona en el marco del Forum de las Culturas.
La conferencia eligió para su 26ª edición como eslogan el lema Viewers as Citizens, ciudadanos televidentes, una idea que intenta representar el espíritu de lo que es el Input y fue organizada por una alianza entre las tres televisiones públicas que operan en Barcelona: Tve (Televisión española), TV 3 (Televisión de Catalunya) y Barcelona Televisión (Btv), y dos universidades: Universitat Pompeu Fabra, y Universitat Autónoma de Barcelona.
Uruguay en el Input 2004
Representando a Uruguay, este año hubo cinco participantes, contando a la coordinadora nacional del Input, la realizadora Beatriz Flores Silva, y TV LIBRE fue la única televisora uruguaya presente.
El filme de Mario Handler, Aparte, que retrata la situación de marginación y pobreza extrema de un sector de la juventud uruguaya, también fue polémico fuera de fronteras. En efecto, recién este año, tras haber sido rechazado en la edición anterior, pudo ser exhibido en Input. Además de Aparte, en el Input se exhibió el filme de Guillermo Casanova El viaje hacia el mar.
La presentación de Aparte y El viaje hacia el mar tuvo un moderado impacto si se toman en cuenta las peticiones de los participantes para verlos nuevamente. Los dos filmes uruguayos figuraron con 3 y 4 peticiones respectivamente en el ranking de la sesión On demand, donde los participantes que no pudieron asistir a la exhibición o tenían un especial interés en el material podían verlos nuevamente en pequeñas salas dispuestas a tales efectos. On demand tuvo en total 542 peticiones, donde el documental italiano Citizen Berlusconi que devela la concentración de medios en ese país se llevó uno de los primeros lugares con 26 solicitudes.
Uruguay ha estado presente en el Input desde 1989 y por los diferentes encuentros han pasado filmes como Mamá era punk, La caja de Pandora, Pepita la pistolera, El hombre de Walter, Por una cabeza y En la puta vida, entre otras. Sin embargo, según el archivo de Input, nunca se representó 25 Watts, votada como la mejor película uruguaya en la encuesta de Cinemateca Top 20 edición 2004 en la que intervinieron los críticos más destacados del país.
Pero quizás lo más sorprendente es la ausencia de las televisoras públicas uruguayas en el evento mundial más importante sobre, justamente, televisión pública.
Ni este año ni en los anteriores, la televisión pública uruguaya ha participado. Tampoco lo han hecho los responsables de la Universidad pública ni las privadas que imparten formación en comunicación y específicamente audiovisual. Quizás sea porque no se han enterado del tema o porque los representantes de Input en Uruguay no han sabido seducirlos.
En este plano es interesante conocer cómo se seleccionan los programas para el Input. En los países donde Input tiene un coordinador nacional –en Uruguay es desde hace años Beatriz Flores Silva–, éste debe organizar el proceso de preselección; luego se consideran alrededor de 2.000 programas del mundo y se seleccionan unos 300 que se envían a la selección final en Alemania. Allí, durante diez días, 18 profesionales (Shop Stewards) del mundo ven las propuestas y las evalúan para luego seleccionar para la conferencia 80 programas.
Para la selección de los programas Input toma en cuenta aquellos que sean innovadores, que tomen riesgos y que exploren los límites de la televisión, ya sea encontrando nuevos caminos y lenguajes para alcanzar al público, creando nuevos formatos que desplacen viejas y convencionales fórmulas y por sobre todas las cosas dirigiéndose al televidente como un ciudadano, más que como un consumidor.
En Input se exhiben y debaten los principales programas de todo el mundo, donde las reglas de la televisión son redefinidas y desafiadas. Hoy por hoy es la única conferencia internacional que hace foco especialmente en programas innovadores, donde prima el interés público por sobre el privado y se procura estimular la televisión de alta calidad y que haya productores, exhibidores y comunicadores socialmente responsables. *
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