Los títulos que van directo a video
No se trata de pesos pesados –claro está–, aunque puede que algunas de estas producciones resulten especialmente significativas para algún espectador con vocación cinéfila. Tal puede ser el caso, por ejemplo, de El robo (The missing gun), una insólita realización china dirigida por Lu Chuan que se inserta en el territorio policial dentro de las coordenadas de un estado comunista.
En la anécdota, un oficial pierde su arma de reglamento (con la cual, posteriormente se realiza un asesinato) y debe hacer lo imposible para demostrar su inocencia además de limpiar su honor dentro del sistema.
Para una platea occidental, la historia, en definitiva, no es más que un pretexto para visualizar diferentes códigos (en los que podemos incluir la narración cinematográfica que plasma la historia) y advertir la manera en que cambian desde los esquemas habituales de la cotidianidad hasta los posibles signos del amor. Realmente interesante.
China y Japón en formato electrónico
Continuando con propuestas de corte asiático, también podemos sugerir el acceso a Recuerdos peligrosos (Memories), tres dibujos animados de Katsuhiro Otomo, un realizador de culto –considerado maestro delanimé— que ha impactado a públicos de todas partes con títulos como Akira y Roujin Z. En esta oportunidad aborda el diseño de tres cuentos («Magnetic Rose»; «Stink Bomb» y el inquietante «Cannon Fodder») junto a Koji Morimoto y Tensai Okamuras para ofrecer un desconcertante universo virtual donde el último cuento –muy especialmente– merece un subrayado aparte por la estatura artística que alcanza la absurda metáfora de un mundo deshumanizado. Imperdible.
También Héroes al rescate (Tokyo Godfathers) de Satoshi Kon supone otro mirada a la animación nipona a través de una historia sobre vagabundos que encuentran un bebé recién nacido en vísperas del año nuevo. Con una desacostumbrada dosis de ternura y madurez, el largometraje animado permite un disfrute para grandes y chicos sin excepción.
Finalizando esta excursión al cine exótico cabe sugerir el filme Viva el amor, escrito y dirigido por Tsai Ming Liang, que obtuviera el Premio Gran Prix y el Premio al Mejor Actor en el Festival de Nantes. La obra, que relata el encuentro casual de tres desconocidos en un apartamento desocupado, y las reacciones actitudinales de dichos personajes en esa convivencia ocasional –también logró el Premio del Jurado en el Festival de Singapur– marca otra propuesta de calidad internacional que no debería ser desaprovechada.
Video occidental
Retornando a latitudes más conocidas no estaría de más echar un vistazo a Un plan de locos (Stark Raving Mad) escrita y dirigida por la dupla Drew Daywalt/David Schneider. Presentando un buen ritmo narrativo el largometraje narra las delirantes peripecias de una peculiar banda de asaltantes que alquila una discoteca para robar un banco aledaño disimulando ruidos y explosiones con los decibeles del baile. Con bastante humor y una sintaxis videoclipera, este plan de locos colma bastante las expectativas de disfrutar un rato de aceptable calidad cinematográfica.
De robos también se trata El hombre del tren, de Patrice Leconte, una deliciosa comedia dramática en torno a un ladrón profesional que llega a un pueblo de provincia en la campiña francesa para saquear el banco local y entabla amistad con un docente jubilado. A pesar de importantes distinciones como el Premio del Público a la Mejor Película y al Mejor Actor (el entrañable Jean Rochefort) en el Festival de Venecia, la película en cuestión no logró distribución local por lo que vale la pena una subrayada recomendación al respecto.
Recomendación que también podría extenderse a La verdad de los hombres, de Thomas Gilou, otra digna producción, representante del cine galo, que gira en torno al tema de la amistad y los sinsabores del diario vivir. Por ahora es todo. *
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