Estreno de filme de Chen Kaige
El cine de China que durante décadas fue casi desconocido en Occidente, se ha convertido en una de las vedettes de los festivales internacionales, cosechando premios y elogios. Uno de los primeros autores en romper ese aislamiento fue Chen Kaige, quien saltó a la consideración pública con La tierra amarilla (1984), de la que fue fotógrafo Zhang Yimou, que luego como director fue otro de los abanderados del movimiento renovador de esa cinematografía.
Luego de explorar el turbulento pasado de su país en obras ambiciosas como Adiós mi concubina o Luna seductora, el director vuelve a las fuentes de esta sencilla y cálida historia sobre las vivencias de un adolescente que llega desde una remota localidad a la gran ciudad.
El protagonista es a los trece años un prodigio del violín, y su padre, un pobre cocinero rural, decide llevarlo a Pekín para que allí consiga una adecuada formación para desarrollar su talento. Lo que sigue es la educación sentimental y el proceso de maduración del protagonista, que pasa primero por la protección de un modesto profesor y frustrado pianista, y luego es elegido por un docente más rico y ambicioso que le promete el éxito internacional si triunfa en un concurso.
El cineasta oprime a fondo el pedal de la emoción, mientras refleja las disyuntivas afectivas que enfrenta el juvenil personaje, que tiene que elegir entre lo que más le conviene y lo que le dicta el corazón. Sin forzar los significados, Chen Kaige lanza en Juntos una mirada reveladora sobre los acelerados cambios experimentados por la sociedad china en los últimos años, pasando del comunismo al consumismo y olvidando en el camino algunos valores. Entretenido y a veces sinceramente emocionante, el resultado, con su estilo clásico y pausado, se beneficia también de la presencia de una rica banda sonora que por momentos adquiere una presencia protagónica.
El resultado parece muy representativo de una zona del cine chino actual y de su director Chen Kaige, quien nació en Pekín, China, en 1952, y estudió en la Academia de Cine de esa ciudad. Integra la llamada Quinta Generación que a mediados de los años ochenta renovó la cinematografía de su país. Debutó en el largo con La tierra amarilla (1984), y luego de algunas producciones como Da yue bing (1986) y Hai zi wang (El rey de los niños, 1987) pasó a ser conocido internacionalmente con la ambiciosa Adiós mi concubina (1993). Hizo luego Luna seductora (1996), El emperador y el asesino (1999), y participó en un filme colectivo Ten minutes older (2002). Esta nueva película suya obtuvo los premios a mejor director y mejor actor (Liu Peiqi) en el Festival de San Sebastián 2002. Premio del Público en el Festival de Florida, Estados Unidos. *
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