Escrito por: NELSON DI MAGGIO

Mientras abundan las noticias y el regocijo sobre compatriotas distinguidos en el exterior (deportistas, cineastas, escritores) se omite toda referencia a las artes visuales. No es de extrañar cuando hasta los especialistas siguen aquejados de una constante distracción y ni se enteran de lo que pasa aquà cerca nomás, en la vecina orilla, donde estuvieron, hasta hace pocos dÃas, entre otros, Luis Camnitzer y MartÃn Sastre, con obras elogiadas por la crÃtica porteña. Ahora se amplÃa el horizonte internacional de MartÃn Sastre, seleccionado por la Comisión Nacional de Artes Visuales para representar a Uruguay en la 26ª edición de la bienal paulista.
Ya se adelantó desde aquà (enero 18) que el alemán Alfons Hug continúa al frente de ese encuentro internacional (lo hizo en la bienal anterior, participó en la IIIª del Mercosur), sin ningún brillo especial que justificara la prolongación del mandato, y eligió el tÃtulo Territorio libre en alusión al artista que “crea un territorio libre de dominación y, con él, un mundo opuesto al real: un paÃs del vacÃo, del silencio, de la introspección, en el cual el frenesà que nos rodea es detenido un instante” y, con relación a la propia Bienal agrega: ” Es una región extra territorial en la que los artistas construyen sus colonias utópicas”. En ese marco conceptual se inscribe la obra de Sastre, un montevideano de 1976, con estudios en el taller de cine de Cinemateca Uruguaya, Club de Grabado, Taller CebollatÃ, Facultad de Arquitectura, Escuela Nacional de Arte Dramático en el campo de escenografÃa, vestuario e iluminación, Taller de FotografÃa con Panta Astizarán y otros breves y diversificados pasajes por otros talleres, incluyendo la labor de diseñador gráfico en la Alianza Francesa por algunos meses, muy acorde con la sensibilidad posmoderna.
Esa dinámica estudiantil hizo que su talento natural se ejerciera sin condicionamientos claros y precisos, manteniendo su libertad operativa. Fue asà que en 1994 logró llamar la atención en su primera muestra (compartida con Federico Aguerre) llamada Todo x 22, iniciando un proceso de crÃtica al consumismo con talante paródico que será la marca de su estilo posterior. Integrado al Movimiento Sexy, que tuvo una fuerte y breve incidencia en el ambiente artÃstico montevideano, se largó solo para realizar algunos videos muy festejados: The E! True Hollywood Story, Masturbated Virgin, The M.A.M. Tour, Heidiboy y Sor Kitty: La monja misionera, The Iberoamerican Legend, Planet Sastre, siempre partiendo, en casi todos los casos, de series televisivas e inventando leyendas y autobiografÃas que apelan al delirio heredado de los viejos surrealistas. Exhibió su obra en la GalerÃa Luis Adelantado de Valencia, una de las mejores de España, participó en las bienales de Praga y La Habana e hizo una gran muestra en Ruth Benzacar de Buenos Aires y Casa de las Américas madrileña. Fue premiado en la Feria de Arte ARCO de Madrid por un jurado de campanillas por su video Montevideo: The Dark Side of the Pop que se incorporó a la muestra colectiva Superyó que hasta hace poco estuvo en el Malba- Colección Costantini de Buenos Aires.
En la próxima Bienal de San Pablo presentará una trilogÃa, del cual Montevideo: The Dark Side of the Pop, un DVD de quince minutos, es la segunda parte, pequeña obra maestra de la técnica y de la inspiración conceptual.
Por otro lado, Juan Pedro Fabra Guemberena (Montevideo, 1971, radicado en Suecia) debutará en la exigente Feria de Arte de Basilea en junio, elegido entre once mejores jóvenes internacionales. Ya estuvo como invitado, en un lugar privilegiado en la última Bienal de Venecia, además de tener fechas para muestras individuales en el Museo de Arte de Estocolmo, entre otros lugares famosos, registrados oportunamente en estas páginas. *
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