"Quiero que la gente ría, llore y piense"
En el laureado documental Fahrenheit 9/11, Michael Moore siembra dudas sobre la plausibilidad del triunfo de Bush en el estado de Florida, gobernado por su hermano Jeb, el que finalmente le dio el triunfo electoral por decisión de la Corte Suprema. Pero Moore nunca para. Durante dos horas, en el documental, se dedica a ironizar acerca de Bush y a sus hombres y mujeres más cercanos (Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Condoleezza Rice), a acusarlos de tener secretos lazos económicos con la familia de Bin Laden, a mostrar cómo desviaron la guerra hacia Irak sin ningún sustento real.
Moore confía que «cuando hago películas quiero que la gente vaya a verlas, hacer algo disfrutable y entretenido. Quiero hacer la película que yo iría decididamente a ver un viernes a la noche. Quiero que la gente ría, llore, piense y coma popcorn».
Pero, al mismo tiempo, admite Moore: «Yo quería decir algo acerca de cómo vivimos en mi país después del 11 de setiembre. Y quiero que los espectadores salgan del cine queriendo ser buenos ciudadanos». En cuanto al contenido de Farenheit 9/11, dice el cineasta: «Creo que será perturbadora para los estadounidenses. Hay muchas cosas en el filme que nunca han visto: torturas a los iraquíes, escenas del frente de combate, la tristeza de los soldados y de sus familias. Hay documentos secretos de Bush que fueron alterados, conexiones con la familia Bin Laden. Cuando se vea en mi país va a ser para la gente una revelación constante. Entenderán cómo se perpetró la mentira».
Vuelve a la ofensiva: «Se trata de manipular a la gente hacia el odio racial. Tratan de distraer a la población de lo que realmente está pasando. Fijate que, sin ningún tipo de pruebas, convencieron al 70 por ciento de la población que Hussein tenía lazos con Al Qaeda y poseía las benditas armas de destrucción masiva que hoy no aparecen. Bush y su gente tienen a la gente en un estado de miedo constante, y ellos entregan sus libertades a cambio de una ilusión de seguridad».
Y asimismo: «Ellos mandan a miles de jóvenes a la guerra para llenarse sus bolsillos y los de sus benefactores. Es inmoral. Bush, Cheney, Rumsfeld y todos ellos son inmorales. No hay ninguna misión noble».
A ver esas palmas…
La recepción a Fahrenheit 9/11 había sido muy buena en su paso por Cannes, pero muy pocos la veían como ganadora de la Palma de Oro. En un festival que se precia de premiar la excelencia cinematográfica por sobre todo, y con un presidente del jurado, como Quentin Tarantino, que había dicho que no daría ningún premio que no fuera por motivos puramente cinematográficos y que no tomaría en cuenta ninguna consideración política, la película de Moore estaba fuera de carrera para la Palma. En el mejor de los casos, se lo veía subiendo a recibir algún premio secundario, pero no el principal…
«Esto lo hacés para joderme, ¿no?», fue lo primero que le dijo Moore a Tarantino al subir al escenario a recibir su premio. Según explicaría luego el jurado –que dio una conferencia de prensa al día siguiente a los premios–, la pelea por la Palma entre Fahrenheit… y la coreana Old Boy, de Park Chanwook, fue bastante dura. Y todos sabemos de qué lado estaba Tarantino…
Tras la premiación, Moore dio una muy concurrida conferencia de prensa en la que habló de la Palma y sus repercusiones. «Supongo que el Fox News Channel y los medios de derecha en mi país dirán que es un premio que me dieron los franceses –dijo–. Pero la verdad tienen que verla en otro lado. No es un premio francés, es un premio de un jurado internacional que tiene cuatro miembros norteamericanos, y sólo uno francés. Y los otros, la mayoría son de la ‘coalición’. Espero que los periodistas norteamericanos reporten la verdad».
Respecto a si el premio ayuda a la distribución del filme, Moore dijo: «Estoy seguro. Creo que esta semana tendrá que definirse. Sería muy gracioso que la película pueda verse en todo el mundo salvo en EEUU. Soy optimista y sé que se va a resolver».
-¿Qué creés que opinará Bush de este premio?
-El no debe saber ni siquiera qué es todo esto. Lo único que espero es que no le den la noticia mientras está comiendo un pretzel. A ver si se atraganta y después es culpa mía… Seguro que está contento de que un compatriota está siendo reconocido en el exterior, ¿no?
Lo que yo quiero es agradecerle a él y al resto de mi «elenco» porque me dieron un guión que yo nunca podría haber escrito, y unas actuaciones formidables. Yo siento que son actores, y por eso empecé la película mostrando cómo se maquillan. La escena de amor entre Rumsfeld y Cheney me hace llorar, y los comentarios de Bush son increíbles. ¿Qué guionista podía haber escrito cosas como las que él dice?
La novela con Mel Gibson y Disney
-La película llegó con dos controversias: que la compañía de Mel Gibson no la quiso producir y que Disney no la quiere estrenar. ¿Qué pasó?
-Lo de Icon (la compañía de Gibson) me lo contó mi agente. Teníamos un acuerdo firmado para producir Fahrenheit. Salió en las noticias y todo. Ya nos habían dado dinero y estábamos empezando cuando mi agente me dice que Icon quiere salir del pacto, que personas importantes del Partido Republicano le mandaron un mensaje a Gibson diciendo que si financiaba mi película, no soñara con volver a ser invitado a la Casa Blanca. Un par de semanas después, el acuerdo no existía más.
-Los de Icon dicen que esa presión es mentira, que el contrato no se terminó por eso. ¿A quién creerle?
-Preguntale a ellos por qué. La versión que Icon da es que se dieron cuenta de que el proyecto no les interesaba. ¿Pero sí les interesaba tres meses antes? Ya había plata de ellos, tres semanas de rodaje… Yo no soy amigo de Mel Gibson, pero me parece obvio que hubo presión. Bowling… hizo fortunas en Australia, proporcionalmente mucho más que en EEUU, así que era una negocio seguro para ellos. De hecho, Icon nos llamó, no fuimos nosotros a buscarlos.
-¿Creés que Gibson estuvo directamente involucrado en la decisión?
-No sé. Creo que no, estaba muy ocupado entonces en Italia filmando una película sobre Jesús.
-Ahí apareció Miramax, que terminó siendo otro problema…
No fue un problema. Ellos nos dieron el dinero para hacer el filme y se mantuvieron siempre junto a nosotros.
Ellos dependen de Disney, y es Disney la que dice que no quiere estrenarla. Pero seguramente Miramax le comprará su parte y la estrenará por su cuenta. Estamos viendo. Lo que es seguro es que la película va a llegar a los cines antes de noviembre. De eso no hay dudas. *
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