No es un nuevo impuesto
El presidente de la Junta Departamental, Eduardo Brenta, aclaró que no se aplicará ningún nuevo impuesto, sino que disminuirá el porcentaje de exoneración al tributo ya existente por la exhibición de películas. En un principio se pretendía rebajar el tributo en un 30%, pero seguramente, tras las negociaciones entre las partes, la baja llegará al 60%, con lo cual se aplicaría un impuesto de 4%, y no de un 7% inicial.
El proyecto original tenía la intención de mantener la exoneración al tributo para los países de la región, además de las provenientes de Chile, Bolivia, Venezuela y Bolivia.
Pero en conocimiento de esta iniciativa, los agregados culturales de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea hicieron «lobbie», para desactivar el contenido de este proyecto, por considerarlo un peligroso antecedente, que a entender de los gobiernos extranjeros, se estaría discriminando a las piezas culturales de otros países.
La Junta Departamental recibió también a los distribuidores cinematográficos, que anunciaron un aumento en el precio de las entradas al cine, ya que consideran que no podrán absorber la aplicación del gravamen. Las autoridades municipales entienden que en los últimos años se produce un crecimiento de asistencia a los cines. Por año, se están vendiendo 2,5 millones de entradas.
En un documento, las asociaciones culturales vinculadas a la realización artística (llámese productores y actores) informaron que «este tipo de impuesto es una de las vías utilizadas en el mundo para financiar la actividad cinematográfica nacional».
El director de Cultura de la comuna, Gonzalo Carámbula, argumentó que entre 2002 y 2003, las entradas subieron $ 6 y no cayó la taquilla. Se estima que semanalmente, unas 30 mil personas concurren al más de medio centenar de salas cinematográficas.
En el año 2001, el promedio de costo de una producción cinematográfica en Estados Unidos fue de US$ 20 millones.
En nuestro país, la película que tuvo mayor costo de producción fue «En la puta vida»; con el dólar a otro precio, costó más de un millón de dólares. Las otras películas que hemos conocido están en el entorno de los U$S 400.000 y U$S 500.000. *
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