"El rock es una cuestión ética"
¿Qué significa para vos, en este tramo epocal, ser rocker o la figura rocker?
-Es muy difícil ver al rocker desde mis 47 años, y comparando esto con el rito de la cadena MTV que se devora gurisitos de 17 años y ponerme en contra de eso, es difícil. Hoy la idea de rocker no la siento. No lo vibro al rocker, no es lo que siempre quise ser cuando quería ser rocker, pero tampoco me siento a gusto criticando una forma de expresión que tengan los más jóvenes. Estoy pensando más que nada en los menores de 18 años que descubren las cosas mucho antes de lo que las descubríamos nosotros y donde hay una oferta mucho mayor de la que teníamos nosotros también. Si bien el rock fue mi disparador, nunca me imaginé que se iba a convertir en esta cosa media despolitizada, qué sé yo, un Mick Jaguer arrodillado ante la corte inglesa, no estaba en los planes. Los Stones entretenían cuando yo tenía 14 años.
-¿Creés que el discurso roquero ya forma parte del establishment?
-Sí, lo es. También hay tangueros, todo es parte del stablishment, como también lo fue el hippismo en su momento en el año 1967, yo seguiré creyendo en el rock como un boludo, pero sí, creo que el rock and roll hace tiempo es parte del establishment.
Honestidad
-¿Sigue siendo rock and roll, como dijiste alguna vez?
-Y no, rock and roll no, sigue siendo la música honesta, sea cual sea. En aquella época cuando yo dije esa frase no escuchaba a Zitarrosa, pensaba que era la música panfletaria, gris, aburrida. Evidentemente estaba equivocado, Zitarrosa era un gran músico con una propuesta de porte muy interesante. En sí, lo que sigue siendo es la honestidad. Y volviendo al tema principal: el rock es más bien una cuestión ética, que es lo que me importa a mí en todos los aspectos del arte en general.
-¿Creés que después de momentos sociales críticos surge la buena música?
-En un principio, La Tabaré era muy actoral, después me comió la cabeza la rabia, viví tiempos muy rabiosos que justo coincidió con la música. Cada conflicto social genera una movida artística diferente, pero también en momentos de mayor tranquilidad económica o social también pueden salir cosas buenas.
-¿Qué diferencia encontrás entre el rock de los 80 y el actual?
-Dos cosas fundamentales, las ganas de decir los sentimientos que ellos tenían, que eran muchos, y la edad, que cuando acompaña a esos sentimientos, genera algo muy lindo que se dio en esa época.
Fue muy emocionante ver a Los Estómagos, a Los Traidores, inclusive a Los Tontos, bandas que particularmente me gustaban, yo venía de escuchar el canto popular y me sorprendía ver a jóvenes con mucha energía, tenían una propuesta muy marcada, interesante. Somos una banda de la rabia.
Es una palabra que yo utilizo mucho, pero porque soy un tipo con rabia, y trato de llevarla al plano artístico lo mejor posible, teatro y música.
-¿Cuáles fueron las musas inspiradoras de la banda?
-Escuchamos todos cosas diferentes, por las edades también. Por ejemplo, el bajista tiene veinte años menos que yo y escucha música de veinte años, yo ahora estoy volviendo a escuchar cantautores, me apasiona una voz, una guitarra y una melodía acompañada de un buen texto.
-¿Qué te gusta leer?
-Soy de leer poesía mucho, libros de información, me encanta ese tipo de libros, poesía desde Federico García Lorca hasta poemas del Bocha Benavides que son los más ortodoxos, Vallejo la parte más metafísica o libros de biografías y autobiografías.
-La Tabaré tiene una gran chispa teatral, ¿es así?
-Sí, en vivo, y en la forma de cantar, por ahí me han definido como un cantautor, y puede ser muy cierto eso porque más que cantar digo, interpreto las canciones, por ahí la voz femenina de la banda sí canta.
-¿Creés que hoy existe como una especie de culto a las bandas nacionales sin ser críticos en su esencia?
-No sé muy bien, estoy ajeno a la radio últimamente, no sé si la gente está plegada a eso, pero sí me consta que hay más movida nacional que años anteriores. De todas formas siguen siendo pocas las bandas que tocan habitualmente, tal vez sea una moda, hace un tiempo era la cumbia y ahora es el rock. Ya pasamos por esto en el año 1985 y 1986.
-¿Por qué te molesta tanto en los conciertos el disturbio en demasía de la gente y parás el espectáculo, ya que pasó reiteradas veces, y mucha gente se molesta por eso con La Tabaré?
-Mirá, me han llamado de algunas radios para preguntarme al aire, ¿por qué Tabaré fomentás tanto la violencia en los jóvenes?; una vez se armó un gran lío porque un punkie que estaba a mi lado me dijo y, bueno, vos hacés las letras, ahora bancátela ,y esa fue la primera vez que me calenté de verdad, y ahí pensé tal vez algo de razón tengan porque todas las bandas tocan sin ningún problema y cuando vamos nosotros hay bardo, no sé…
-Son canciones fuertes.
-Sí, y me gusta que sean así, pero fuerte también puede ser el cine de Almodóvar y la gente cuando se va no rompe todas las butacas.
Creo que para divertirse no es necesario patear al de al lado o quebrarle un brazo, por eso más que nada me gusta tocar en teatros o lugares cerrados, se disfruta de otra forma.
Lo que sí me molesta es el descontrol, pero siento también hacia él cierta paternidad porque yo también me descontrolé y no era muy joven, pero creo que está no es una música para descontrolarse.
El gobierno no apoya nada
-La Tabaré, hoy, ¿es una banda de rock?
-Es una banda de música, que utiliza la guitarra eléctrica el bajo y la batería, interpreta rock, milonga, tango… es simplemente una banda.
-¿Mezclarías tu música con la electrónica?
-Sí, pero la mezclaría con cualquier cosa, tal vez si supiera hacer electrónica la haría.
-¿Esperaste algún tipo de respaldo del gobierno en algún momento?
-No, pero nuestro gobierno no apoya absolutamente nada, ni la cultura ni nada, sí apoya la incultura, el desastre y el caos. No me siento apoyado, nunca me sentí apoyado ni tampoco busco el apoyo sobre todo estatal. Este gobierno no aporta nada.
-Un referente musical en Uruguay.
-Daniel Viglietti, Eduardo Darnauchans y Fernando Cabrera, entre otros.
-¿Y en el exterior?
-Frank Zappa y puede ser un John Lennon también.
-¿Podés vivir de la música?
-No, en absoluto, yo soy empleado municipal, doy clases de teatro y yoga en los centros comunales y en la ORT.
-¿Creés que un futuro gobierno de izquierda podría mejorar algo nuestro país?
-Sí, evidentemente, yo le tengo mucha fe a la izquierda, porque es lo único en que se puede confiar, ya no se puede confiar ni en los blancos ni en los colorados. Si bien yo no estoy a favor de los gobiernos, o del poder, hay un paso intermedio que es darle de comer a la gente, y creo que sí, tengo algo de esperanza, un ojalá.
-Si alguien nunca escuchó La Tabaré, ¿cuáles serían los tres motivos que le darías a una persona para que lo hicieran?
-Tal vez los motivos que tengo son dos, honestidad de que musicalmente lo que hacemos lo hacemos sin pensar en el éxito ni en el dinero fácil y el otro motivo es que la de La Tabaré es una música divertida. *
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