CON EL MAESTRO ULISES PASSARELLA

Música ciudadana y alma de bandoneón

La nostalgia parece acercarlo siempre a nuestro país, a recibir el saludo de amigos y familiares, en especial, a los de su pago: la ciudad de Florida.

«Mi vinculación con el bandoneón viene desde el día que mi padre me regala el suyo y lo empiezo a estudiar para complacerlo, pero con poco interés de parte mía. A los 11 años de edad comencé a participar dentro de la agrupación de Héctor Raúl Pacheco, una bellísima orquesta de mi ciudad natal. Luego me dediqué a estudiar música clásica, pero siempre estaba en mi interior el componer, algún día, melodías que tuvieran que ver con el tango y mis raíces», comienza diciendo el maestro Passarella.

A los 25 años se ganó una beca para estudiar música en Italia y ya no volvió. Recién regresó a su país para actuar como músico, a fines de 1996, cuando en nuestro país se realizó la III Cumbre Mundial del Tango, organizada por Joventango.

«Allí me di el gusto de volver a tocar para el público uruguayo, algo que no pude hacer durante trece años», afirma Passarella con un español, que por momentos, se mezcla con el italiano.

 

La importancia de Piazzolla

A lo largo de la entrevista Passarella recordó que llegado a Italia, pocos conocían el bandoneón, aunque conocían a Astor Piazzolla y parte de su obra. Fueron tiempos muy duros, que lo obligaban a viajar hasta quinientos kilómetros para hacerse escuchar con su instrumento.

«En Europa se ejecutan mucho las obras de Piazzolla. Los jóvenes europeos que vienen con experiencias y formaciones de estudios clásicos y de conservatorio, encuentran en Piazzolla el músico que mejor los acerca al tango.

Sucede que otros compositores, dentro del tango, como Troilo, Pugliese, Cobián, Bardi o Julia Plaza, son difíciles de encontrar sus partituras y en especial sus arreglos musicales. Los europeos no pueden hacer arreglos de tango, ellos no tienen la fantasía, ni la imaginación de los rioplatenses para escribir o hacer el arreglo de un tango», afirma Passarella.

Actualmente el maestro Passarella, desarrolla todas sus actividades con un quinteto su particular búsqueda de la composición y la interpretación del tango. Fusiona muchos tangos tradicionales con las innovaciones que le brindan la llamada música «culta» y el jazz. Esto se puede apreciar en su último disco Más allá del tango. Allí está marcada, en toda su dimensión expresiva, las ideas musicales que maneja el bandoneonista floridense.

«Mi música es ciudadana y yo comparto esta definición de Piazzolla y que parece molestar a mucha gente. Para ser ciudadana debe de ser tango, con las raíces en Troilo y en Pugliese, dos artista a los que admiro, y siento que tengo que tocar, componer y hacer arreglos siguiendo su ejemplo. Fueron grandes, porque también, tuvieron grandes arregladores.

 

Algunas decepciones

Cuando se acerca a Uruguay para reencontrarse con amigos y familiares, Ulises Passarella aprovecha la oportunidad para ofrecer algún concierto en su ciudad de Florida y en ocasiones en Montevideo u otro punto de nuestro territorio. «Me gusta, me emociona actuar en mi país, pero tuve algunas decepciones. En el 2002, hice cuatro conciertos con la orquesta de Praga, contratado por el directivo del Sodre, Roberto Montenegro.

Me prometió pagarme cuatro mil dólares. Yo les había prometido todo ese dinero a varias obras sociales de Florida. Nunca me pagó y hace poco me enteré, que este señor Montenegro, no reconoce la deuda. Esto me dolió, me sentí usado por este señor que ocupa un cargo de dirección, sólo, por recomendaciones políticas».

El maestro Passarella, vuelve en los próximos días a Europa, pero ha prometido, que cuando regrese a Uruguay piensa participar en algún recital organizado por Joventango. *

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