ALLI SE RUEDAN FILMES DE SODERBERGH, ABEL FERRARA Y WES ANDERSON

El renacimiento de Cinecittá

Steven Soderbergh, Michael Radford, Abel Ferrara y Wes Anderson están filmando o empezarán en pocas semanas en la Ciudad del Cine, que ahora les ofrece el sistema digital más la posibilidad de reproducir, con la solidez de los creadores italianos, las más raras y exigentes escenografías.

Recientemente, Al Pacino y sus colegas de El mercader de Venecia se instalaron por unos días en Cinecittá, según la prensa italiana. Dirigida por el británico Michael Radford (El cartero), ya fueron rodadas para este filme durante diciembre algunas tomas en escenarios naturales de Venecia.

El estadounidense Soderbergh, famoso en Europa desde Sexo, mentiras y video y consagrado entre otras películas con Traffic, que le permitió ganar un Oscar al puertorriqueño Benicio del Toro, filmará en Roma Oceans twelve, una continuación de la aventurera y divertida La gran estafa, acerca de un grupo de ladrones que asalta un casino de Las Vegas. Lo acompañará el mismo grupo de actores, integrado por George Clooney, Julia Roberts, Andy García, Brad Pitt y Matt Damon, entre otros, a los que acaba de sumarse Catherine Zeta-Jones.

Por su parte, el neoyorquino Abel Ferrara debería comenzar a rodar Go Go tales, proyecto que está todavía en proceso de preproducción y cuyo papel protagónico está entre Harvey Keitel o William Dafoe.

En estos días debieron terminar las últimas tomas de The life aquatic, del joven cineasta norteamericano Wes Anderson (Los excéntricos Tenembaum), la historia de un oceanógrafo que busca un tiburón tigre. El filme cuenta con la participación de Bill Murray, William Dafoe y Anjelica Huston.

Después de un período de brillo internacional en las décadas del 50 y 60 con Quo Vadis? (1949), Ben Hur (1958) y Cleopatra (1963), Cinecittá se dedicó prácticamente de lleno al cine italiano de autor, con Vittorio De Sica, Roberto Rossellini, Pier Paolo Passolini, Federico Fellini, Luchino Visconti, Ettore Scola y muchos otros.

A sólo nueve quilómetros del centro de Roma, los estudios eran un mundo de creatividad y esnobismo en esos años, con actores nacionales y extranjeros de fama internacional que luego se paseaban por la no menos famosa Via Veneto y hacían sus compras en Via Condotti.

Las anécdotas podrían llenar varios libros de adictos al cine. Una de ellas cuenta que una escena de «Cleopatra», con los jovencísimos Richard Burton y Liz Taylor, que costó la friolera de 44 millones de dólares (casi provocó la bancarrota de la 20th. Century Fox), debió ser repetida al final del rodaje porque aparecía un avión en varios fotogramas.

Otras relatan cómo Fellini, que no escribía los guiones, sino que los improvisaba sobre una idea preconcebida y no hacía tomas directas, pedía a sus actores que contaran en voz alta mientras se filmaba en vez de recitar los diálogos, porque los textos se agregaban después en la sala de doblaje.

En los años 80 y 90 la producción de filmes italianos continuó su ritmo, pero ya casi no había extranjeros que vinieran a rodar a Roma, muy probablemente por la falta de actualización técnica de los estudios italianos.

Las cosas empezaron a cambiar a fines de los años 90, cuando Cinecittá fue privatizada, incorporó tecnología digital y recibió una inversión de 20 millones de euros en modernizaciones de todo tipo.

Tal vez por eso Martin Scorsese, norteamericano de nacimiento, pero italiano de origen y de corazón, gran admirador del cine de la península, decidió elegir Cinecittá para filmar Pandillas de Nueva York en 2000.

La película se rodó casi enteramente en los escenarios creados por el italiano Dante Ferretti, que reprodujeron la sucia y violenta Nueva York de principios del siglo XIX.

Un año después lo hizo el británico Ken Loach con Submerged y poco después llegaron Audrey Wells para hacer Bajo el sol de Toscana, que se está exhibiendo actualmente en Punta del Este y Paul Schrader con El exorcista-el comienzo. Respecto a La Pasión, dirigida por Mel Gibson, fue rodada en 2003 en Cinecittá, donde se reprodujo la Jerusalén del siglo I.

Inaugurada en 1937 (en pleno régimen fascista de Benito Mussolini), la ciudad del cine se extiende sobre una superficie de cuarenta hectáreas. Cuenta con dieciséis teatros de filmación, 240 camarines, 21 salas de maquillaje, 40.000 metros cuadrados de calles y plazas y 35.000 metros cuadrados de jardines, además de una piscina de siete metros cuadrados. En todos estos años se han filmado en Cinecittá más de tres mil películas, 87 de las cuales fueron nominadas para los Oscar (47 lo consiguieron) y muchas otras fueron premiadas en festivales de cine europeo, de Cannes a Berlín y Venecia. *

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