Tiene la palabra

¡Fuerza Fasano, usted puede!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quiero decirle a Fasano, de parte de Chela Michelini, que «cuanto más piedras le arrojen, más alto será su pedestal de gloria» (no sé de quien es la frase, pero es preciosa) y que, si por estar solidariamente de su lado, también nos ligamos alguna pedrada… ¡bueno! querrá decir que llegó la hora de juntar unos cuantos cascotes y retribuir el gesto. Son pasados los tiempos de «poner la otra mejilla» y permitir que unos fracasados de estiércol (por no decir mierda, que no es fino), bien identificados y exasperados por una segura e inevitable derrota que no pueden evitar, manoteando desesperadamente nos hinchen la cara, ¡faltaba más!

Esos manotazos de ahogado pueden ser peligrosos y llevarse el salvavidas al fondo con ellos si no se maneja bien la situación.

Por eso digo: hay que darles con todo y combatirlos en sus pestilentes charcos como si fueran aedes egypti antes que contaminen a todo un pueblo con su contagioso dengue.

¡Fuerza, Fasano!

¡Usted puede!

CHELA MICHELINI

 

En beneficios de los socios del Casmu

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Si usted lo considera pertinente, creo que sería de utilidad hacer conocer los hechos que se relatan a continuación pues espero que su difusión pública contribuya a que el Casmu modifique las disposiciones administrativas que han perjudicado tanto a mi salud, como a mi situación económica, y para que ello redunde en beneficio de los pacientes que deban recibir un tratamiento adecuado y que carezcan de medios para financiarlo en forma particular. Estoy afiliada al Casmu desde hace aproximadamente 60 años y fui operada de cáncer de mama el 30/XI/03. Cuando llegó el momento de la radioterapia no pude elegir entre las clínicas especializadas y fui enviada al COR, por haber hecho este centro un convenio (¿en exclusividad?) con el Casmu. A la cuarta aplicación, mi terapia fue suspendida por los efectos nocivos que me produjo: la máquina de la que dispone esa clínica no es la adecuada para mi tratamiento. Entonces tuve que optar entre ser quemada o pagar el tratamiento, que resolví hacer en la clínica de los doctores Leborgne cuya actualización técnica es conocida y que, por lo tanto, era la adecuada para mi caso. Confieso no entender las disposiciones del Casmu ya referidas porque, además, ante mi curiosidad, fui enterada de que el costo para esa mutualista es el mismo se trate de una u otra clínica. La presente está motivada por la perplejidad que los referidos hechos me produjeron y espero que se modifiquen en bien del interés general de los socios del Casmu.

Saludo muy atentamente,

M. ALICIA CONFORTE – CI. 433.845-9

 

Felicitaciones a la Corte y a Stirling

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Felicitaciones a la Suprema Corte de Justicia y a la prensa libre, ya que gracias a esta última es que le llega todo a la ciudadanía, y es así que se logran estos ejemplos que dan esperanza de ver un cambio favorable pronto en nuestra Justicia. La resolución de la separación del cargo del juez Colmeneros es un vivo ejemplo de que lo que digo siempre en mis notas a la prensa. Es verdad que se debe perder el miedo, dejar en el pasado el «no te metás» y denunciar cuando desde el poder, los que están para protegernos, avasallan nuestros derechos. El doctor Colmeneros había incurrido en muchas faltas, pero como siempre sucede, amparado en la investidura de su cargo había salido impune de ellas. El caso Lissidini, el de los dos jóvenes encarcelados por rapiña que eran inocentes, el entorpecimiento de varias investigaciones y quién sabe cuántas más que no salieron a la luz; como le sucedió a la doctora Lima en su momento, al destaparse la olla salieron muchos casos más a relucir, lo que le costó el puesto. Los ciudadanos que conocemos el tema tenemos muchos nombres más en la lista, que no deben ocupar tan importantes cargos, pero si no los denunciamos seguirán ahí. Hoy se hizo nuevamente justicia, tenemos uno menos en esa lista porque preocuparnos, pero ¿y los otros? Si bien es cierto que todo juez es un ser humano y por lo tanto puede tener sus falencias y errores, estamos hablando de una de las cosas más delicadas e importantes que tiene todo ser humano, su libertad. En este tema los errores se convierten en horrores, además estos falsos dioses tienen más oportunidades que cualquier hijo de vecino de enmendar los mismos, y muchas veces por soberbia, orgullo u omnipotencia no lo hacen. Es de hombre (o mujer según el caso) reconocer cuando uno se equivoca, pero vemos muy pocos que lo hacen. Si uno de los ciudadanos delinque (que no se mal interprete, no lo justifico, es sólo por dar un ejemplo) y es atrapado en su error contra la sociedad, ya que cualquier delito que se cometa es eso, un error que agrede a la misma, sin duda pagará sin oportunidad alguna de enmendar lo hecho, irá directo a prisión y esta bien, pero cuando estos señores cometen de las suyas, tienen oportunidad de enmendarlo y muy pocas veces lo hacen y casi nunca pagan esos errores. Se equivocaron y continúan impunemente con su equivocación, por eso veo tan importante resaltar este tipo de actitudes de nuestra S.C.J. que nos dan a los ciudadanos una tranquilidad de imparcialidad y justicia, de que a este tipo de personas se les está terminando la impunidad y esta ejemplarizante decisión dará mucho que pensar a los otros, que lamentablemente quedan, ya que sin duda se preguntarán ¿ahora seguiré yo? y les será cada vez más difícil seguir abusando del cargo que mal dado tienen. Quizás les sirva para reflexionar y cambien su actitud, si es así bien venido sea, ya que no se trata de una caza de brujas, sino de lograr una justicia mejor y más confiable, representada por hombres y mujeres que realmente estén capacitados para ese cargo. Si estos que tan mal lo desempeñan hoy cambian su actitud, quizás ellos mismos puedan ser los que mañana nos llenen de orgullo con su desempeño. No soy rencoroso, no gozo con estas cosas, con la desgracia ajena, con lo que hoy debe sentir el doctor Colmeneros o lo que sintió en su momento la doctora Lima. Me hubiese gustado y lo digo de corazón que estos casos y otros que veremos de ahora en más, si esto no cambia, hubiesen terminado de otra manera, que los mismos reconocieran sus falencias y enmendaran el daño que hicieron cambiando su actitud, si esto hubiera sucedido no hubiera seguido la campaña que seguí, contra la señora ex jueza en su momento, ya que el odio y el rencor es el pero enemigo de uno mismo. Les pido humildemente siendo un simple ciudadano, a los que tanto critico día a día, que piensen que aún están a tiempo de levantarse el próximo día laboral y comenzar una labor nueva, más humana, más imparcial y de verdadera justicia, por el bien de nosotros los ciudadanos, de este poder que debe ser uno de los principales pilares de toda democracia y por el de ellos mismos.

Desde ya reitero mis felicitaciones a la S.C.J. y a la prensa libre, que gracias a ambos es que se logran estas pequeñas grandes cosas. En lo único que discrepo y sé que lo hacen muchos ciudadanos más, a pesar de la admiración y respeto que siento por el señor ministro Hipólito Rodríguez es en su opinión sobre los dichos del señor ministro Stirling.

El mismo no pretendió difamar al poder judicial en pleno, como lo dan a entender las declaraciones del ministro Rodríguez, sólo dijo lo que todos sabemos e indirectamente esta Corporación hoy le da la razón y nada menos que por 4 votos contra uno,
con el retiro de su cargo del doctor Colmeneros. Dijo algo que está a la vista de todos, sólo la verdad, nos guste o no; es bueno que se diga la verdad y que venga de un hombre público y querido como lo es el señor ministro Stirling. No se debe tomar a mal, todo lo contrario, debe ser un ejemplo a seguir. Sabemos que no todos los jueces son iguales, existen ejemplos de seres humanos y funcionarios en nuestra justicia y el señor ministro Stirling no atacó la investidura del Poder Judicial, sólo manifestó su opinión que es la de muchos y hoy ustedes mismos le dan la razón. La verdad, ojalá algún día todos tengan esa valentía de decir las cosas. Los saluda atentamente.

ESTEBAN SILVA – CI. 1.756.644-9

 

Volver a empezar

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quiero dedicar esta carta a todos los hombres, mujeres y niños de buena voluntad. Ambos sexos, cualquier edad, cualquiera su color, etnia, creencia religiosa y/o filosófica, de cualquier nivel socia, cultural, político, económico. De hecho, a todos incluidos. Todos. Unica condición (si es de vuestro agrado y posibilidad), aceptar, el nada fácil reto, de un desafío de vida. No rendirse jamás. Sea cual fuere la situación por la que estemos atravesando. Justa, injusta, dulce, amarga, linda, fea. Tener la absoluta convicción, de que, a la corta o a la larga, llegará una solución. No es necesario recordar que todos juntos, y cada uno y cada cual, por su lado, y por su parte, o luchamos hasta el final o morimos en el intento. Cuanta dificultad. Cuanto escollo y piedras en el sinuoso y tortuoso camino de la vida. Creo, más bien estoy seguro, ni uno solo de nosotros, puede afirmar que no tienen algún problema. No todos son los mismos. Ni ocurren al mismo tiempo. Pero, esa bendita ley de igualación empareja a todos. Sería poco sabia la vida (por suerte lo es), si al final del sendero no nos midiera con la misma vara y nos otorgara iguales o parecidas situaciones, soluciones y condiciones.

Porque vivir uno en lugares palaciegos y otros en la vereda y a la intemperie, comer uno manjares y otro hurgar en la basura, movilizarse uno en lujoso vehículo y transitar otro en los tan mentados «carritos», tener uno salud de hierro y otro graves problemas sanitarios, acompañados por su imposible solución y reversión, además de no poder acceder a medicamentos y otras medicinas sería absolutamente desigual. Muchas veces la vida parece injusta. Y lo es.

Pero estoy firmemente convencido que nada (excepto la muerte¿?), es para siempre. Están ante todo los matices. Luego, los reales cambios. Como dijo Demóstenes: «Siempre aparecen pequeñas oportunidades y éstas, pueden ser el comienzo de mejores empresas».

Una de mis reflexiones y pensamientos favoritos, (me fue obsequiado por una entrañable amiga), y creo que viene al caso, dice: «Toda media tiene su pie, todo guante su mano. Todo creyente tiene su fe, todo mal tiene solución». Tengo en estos precisos momentos, amigos, gente muy querida para mí, que atraviesan momentos difíciles, duros, pocos gratos. Quiero, necesito y lo digo convencido. Al final y siempre el sol vuelve a brillar. Las nubes dan paso al azul y límpido cielo. Para vos amigo… y para vos amiga. Permítanme decirles que los quiero mucho. Muchísimo y de corazón. Para ustedes, escrito por Cecilia Prezioso, transcribo lo del título de mi carta.

 

Vuelve a empezar…

aunque sientas el cansancio,

aunque el triunfo te abandone,

aunque el error te lastime,

aunque un negocio se quiebre,

aunque una traición te hiera,

aunque una ilusión se apague,

aunque el dolor queme tus ojos,

aunque ignoren tus esfuerzos,

aunque la ingratitud sea la paga,

aunque la incomprensión corte tu risa,

aunque todo parezca nada…

Vuelve a empezar…

 

No se detengan nunca. Miren siempre hacia delante, con la inquebrantable fe de un porvenir mejor.

¡Viva la vida!

Mis más cordiales saludos

CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6

 

Si no te gusta la sopa, dos platos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El 15 de noviembre de 2003 el diario plural publicó la última nota de la edila Cristina Ferro del Foro Batllista. Este hecho ha sido festejado por numerosos lectores, los que hicieron ese pedido a su Director y que descarto le sea atribuible. Tanto es así que este volavérunt termina el 19 de febrero de 2004, cuando LA REPUBLICA en su página 5, nos ofrece su estampa junto a la indeciso Julio María Sanguinetti Coirolo. Como no nos gusta la sopa, nos ofrece dos platos. Sobre la primera quiero expresar que podemos estar agradecidos de habernos librado hasta el momento de tanta estulticia. Del segundo, podemos presumir que disfrutaremos de aquí en más, como ya lo estamos haciendo, cada vez que abra la boca.

No hace mucho dijo, palabras más, palabras menos, que la riqueza está en los bienes inmateriales (¿se volvió creyente?). Ahora dice que los foristas seguirán creciendo (¿en las encuestas?); el pasado, pisado (¡ajá!) y a los 68 años se está enamorando del amor.

Y el summun y la explicación del porqué entiende que las cacerolas son fascistas, es cuando hace énfasis en el «cómo» y no en el «qué», cuando la inmensa mayoría de los no emigrantes uruguayos tienen una visión y necesidad distinta: ¿Qué como?

LUIS MOLINA – CI. 753.679-3

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