Joan Manuel Serrat: el regreso del juglar
Se trata de un disco que contiene dieciséis de sus temas clásicos y algunos nuevos con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya y que contó con la dirección de Joan Albert Amargós. «Fue una decisión difícil, pero peor es no tener de dónde elegir. Yo planteé este trabajo como una continuidad en los conciertos. No quería que fuera un grandes éxitos o lo mejor de…, sino en cómo podían funcionar esas canciones en el show. Buscaba la actualidad de esas canciones y que se llevaran bien entre ellas», aclaró respecto al fonograma.
Ayer, tras su llegada a Buenos Aires el artista catalán dijo que se encontró con una Argentina diferente, «con mucha esperanza, con un gobierno nuevo que parece querer hacer las cosas bien y con una gran voluntad de recuperar la autoestima. Limpiar la corrupción, renovar la parte judicial, militar, ambas muy comprometidas con el pasado, será el duro camino que transitará el presidente».
Luego se mostró preocupado por la situación de los latinoamericanos indocumentados en España y formuló el siguiente deseo: «Ojalá tengan solución pronto porque España no debe olvidar su pasado americanista y el orden de reciprocidad con ambas culturas. No creo que el pueblo español avale estas medidas de persecución a los inmigrantes extranjeros. En todo caso habría que preguntarle eso a los votantes del Partido Popular de Aznar. Yo me creo dentro de esa otra porción, que tiene una actitud diferente, pero que sufrimos de esos déficit democráticos que espero se superen».
Ante una pregunta referente al apoyo del presidente español José María Aznar hacia el FMI y el Banco Mundial, Serrat dijo que no se sorprendió en lo más mínimo, al contrario: «Me hubiese sorprendido si se hubiese manifestado en contra y a favor de los países que menos tienen. Los socios del presidente son muy claros, pero por suerte ese no es el pensamiento de todo el pueblo español a pesar de las elecciones a favor; es una verdadera paradoja».
Respecto a su nuevo disco Serrat Sinfónico que presentará en esta gira que comenzará hoy en el estadio Polideportivo de Mar del Plata, que seguirá la semana próxima con una serie de conciertos que incluirán el Teatro Colón y el Luna Park de Buenos Aires (cinco shows, entre el 23 y el 27), Córdoba, La Plata y luego Uruguay, opinó que se trata de un manojo de canciones que primero «hemos desnudado para vestirlas después. Hemos buscado su esencia haciéndolas renacer con un nuevo tratamiento para orquesta sinfónica, pero no hemos querido hacer una ampliación musical de canciones ya existentes, sino que hemos buscado hacer una creación, recrearnos en ellas. Por eso cada actuación será diferente con una misma estructura de la orquesta», afirmó
Serrat nació el 27 de diciembre de 1943 en el barrio barcelonés de Poble Sec. Su madre Angeles era originaria de Bellchite, donde en 1937 tuvo lugar una de las batallas más cruentas de la Guerra Civil Española, dejando terribles secuelas en su familia. Su padre Josep era obrero y un convencido anarquista. Juanito, como se le conocía entonces, comenzó sus estudios en un colegio religioso, para luego, hacerlo en un instituto de enseñanza normal. En 1960 al terminar su bachillerato se inscribió en la Escuela de Peritos Agrícolas. En 1964 ingresó al servicio militar y allí conoció a tres compañeros con los cuales formó su primer conjunto musical. A partir de ese momento se integró al movimiento de la Nueva Canción Catalana que, a través de los textos, la reivindicación de la lengua catalana y su cultura, se opuso con creatividad y firmeza al régimen despótico del general Francisco Franco.
En 1965 lanzó su primer disco solista titulado Una guitarra. En 1966 editó Ara que tinc vint anys. En 1967 apareció Canción de la mañana y el 1968 Canciones tradicionales.
En 1969 grabó tres discos de larga duración que le catapultaron definitivamente a la fama: dos denominados simplemente Joan Manuel Serrat y otro titulado Dedicado a Antonio Machado, poeta. 1970 fue otro año de nuevos trabajos de impecable confección: Serrat 4 y nuevamente Joan Manuel Serrat.
En 1971 editó el magnífico Mediterráneo. En 1972 A Miguel Hernández y en 1973 retomando su lengua materna grabó Per al meu amic. En 1974 apareció en el mercado otro larga duración titulado con su nombre. En 1975 Piel manzana mostró una mayor preocupación en los arreglos melódicos. En 1975 grabó otra vez en catalán Res no és mesqui. El disco producido en el 78 se llamó simplemente 1978. En 1980 editó tres placas: Tal com raja, Encontrar (recopilación) y Album de Oro (antología). 1983 fue el año de En tránsito (titulado «Cada loco con su tema», en una de las ediciones latinoamericanas) y de una nueva antología llamada 12 años.
En 1984 grabó Fa vint anys que tinc vint anys. En 1985 con textos de Mario Benedetti propuso El sur también existe.
En 1986 editó un fonograma en idioma portugués dedicado exclusivamente al mercado brasileño, Sinceramente teu. En 1987 grabó Bienaventurados.
1989 fue el año de Material sensible y 1991 el de Utopía.
En 1994 apareció Nadie es perfecto y la antología Serrat, eres único, un disco en donde una docena de jóvenes artistas realizan versiones de canciones suyas.
Luego, en 1996 le siguió Banda sonora de un tiempo, de un país, que incluyó treinta y cuatro canciones, la mayor parte de ellas escritas entre 1962 y 1975 por sus compañeros iniciales de ruta, los artistas de la Nueva Canción Catalana, y la edición del fonograma El gusto es nuestro junto a Ana Belén (Pilar Cuesta), Víctor Manuel, San José Sánchez y Miguel Ríos.
En 1997 incursionó en la narrativa con Liliana, Historia de Babar y Viaje a la Luna, un disco editado en versiones castellana y catalana, en donde relata tres cuentos musicalizados por Salvador Brotons, Francis Poulenc y Xavier Montsalvatge con las orquestas Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya.
En 1998 apareció Sombras de la China, un compacto que brilla por su madurez y que contiene canciones de amor nunca estridentes; canciones con un sesgo de mordacidad; canciones de tonos melancólicos; canciones que siguen la eterna persecución de las utopías.
Utopías que según ha dicho el cantante «No tienen bastante con lo posible» y sin las cuales «la vida sería un ensayo para la muerte». Esta es una de las claves: su santo y seña para reencontrarse con América Latina, en particular con Uruguay y Argentina.
En el 2000 llegó Cansiones (así con ese) bajo el seudónimo de Tarres -políndromo de Serrat-, junto a la reedición (por parte del sello BMG) en formato compacto, de su discografía completa.
Luego Versos en la boca y ahora este Serrat Sinfónico que junto a la Filarmónica de Montevideo, deleitará a los uruguayos dentro de diecinueve días. *
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