LAS NOVIAS DE TRAVOLTA, DE ANDRES TULIPANO, EN MOVIE CENTER

Brujitas de cuarenta años

Andrés Tulipano puede haber recibido mensajes, pero para valorar su método de investigación alcanza con anotar que, contra su hipótesis, no ha dudado en registrar réplicas de mujeres de 16 y 65 años. Creemos que la encuesta puede ser una broma más del autor: leyendo las respuestas que contiene el programa encontramos considerables anacronismos. Es muy poco probable que una mujer que hoy tiene 41 años y sabe emplear el correo electrónico haya vivido su juventud «plantada en su casa hasta que te llamaba tu príncipe azul»; no es probable que exista una mujer de 40 años que haya visto en sus años jóvenes Aventuras en el paraíso, con Gardner McKay; en cuanto a la mujer de 57 años que afirmó que «Mi generación salió a pelear el espacio profesional», implicando que las anteriores no lo hicieron, está muy atrasada de noticias. La encuesta sugiere también el dato fresco, de hoy, sugestión destinada a contarrestar el aire antiguo y aún pasado de moda de Las novias de Travolta; pero cuando Lucía (Paz Sapriza) revela su homosexualidad luego de dos matrimonios y suscita en sus amigas un sentimiento de consternación, percibimos que ello no corresponde a ninguna realidad actual sino a un infeliz préstamo de Brujas de Santiago Moncada.

También acentúan la sensación de «ya visto» diálogos como el inicial (y mucho más largo que cualquier micción) en el toilet, donde se detallan los percances que le causa a Gaby (Roxana Blanco) y a una amiga el empleo de diuréticos, con el previsible abuso de expresiones como «Â¡Dejame mear tranquila!» o «…en cualquier momento se te cae el culo», que quieren (y no pueden) dar una nota de audacia y modernidad.

En Las novias de Travolta se menciona la nostalgia como uno de nuestros pecados capitales. Nuestro medio cultural abusa perversamente de la palabra «nostalgia»: la emplea para mencionar y destratar a la memoria, el objeto más misterioso, personal, necesario y potencialmente tranformador de que disponemos. Esta obliteración del pasado ha sido anotada sagazmente por Eric Hobsbawn (Historia del siglo XX, pag. 13): «La destrucción del pasado… es uno de los fenómenos más característicos y extaños de las postrimetrías del siglo XX… (los hombres) crecen en una suerte de presente permanente, sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo en que viven…». Todos nacimos ayer, como hongos después de la lluvia; toda la vida empieza hoy, los desaparecidos están muertos y sanseacabó. Pero esta violenta tentativa de anular al pasado, a la que hay que llamar derechamente represión, tanto en el sentido del psicoanálisis como en el sentido policial de la dictadura, confiesa un fracaso: falta de coraje necesario para mirar de frente al pasado, enjuiciarlo y dejar que él nos enjuicie.

Quedan los chistes, que son el punto fuerte de Tulipano, y hay algunos verdaderamente divertidos. La escritura, sin embargo, pese a su deliberado coloquialismo y a su tendencia al humor, es poco natural y contiene frases campanudas, como «…en tres meses puede pasar de todo menos que el tiempo se detenga» o «La convivencia no es fácil’ que producen a las actrices serias dificultades para decirlas con la necesaria soltura. Por descontado, no hay en Las novias de Travolta situaciones teatrales, ni escenas, ni siquiera un argumento: la obra termina cuando pasó el tiempo que se le asignó y las protagonistas dejan de charlar. Casi todo el libreto pudo ser dicho, para volver a los orígenes, por cómicos o payasos, como Roberto Barry; no sabemos para qué se necesitaba el arte de Roxana Blanco sobre la escena. *

LAS NOVIAS DE TRAVOLTA, de Andrés Tulipano, con Ana Pañella, Roxana Blano, Carmen Morán y Paz Sapriza. Escenografía de Osvaldo Reyno, vestuario de Lorena y Vanessa Quiroga, iluminación de Claudia Sánchez, musicalización de Pablo Lecueder y Océano FM, coreografía de Nacho Cardozo, dirección de Alvaro Ahunchain. Estreno del 20 de febrero, Movie Center.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje