Desvergonzados, de Favio Trinidad, en el teatro del Movie Center
Nadie podrá infamar a los gestores del teatro uruguayo de hoy tachándolos de originales.
En el siglo XIX nuestro teatro abordaba valientemente los temas de las quiebras de los bancos y los escándalos financieros; en el siglo XXI no interesa, en lo más mínimo, la realidad social, pese a que brinda materiales para una generación de dramaturgos. En este caso se buscó, hacia el año 2000, un tenue filme inglés («Fill Monthy»), que por supuesto, no se adaptó directamente sino que se adaptó una adaptación argentina muy lejana ya del original. Así nació «Sinvergüenzas», estrenada en El Galpón a mediados del año 2000; casi cuatro años después sus gestores no han encontrado ninguna idea mejor que reeditar aquella obra, con un libreto de Favio Trinidad que, a decir verdad, pudo ser escrito sin desmedro por cualquiera de los actores y posiblemente por cualquiera de los espectadores. Los intérpretes se reúnen, no tienen la menor idea de lo que van a hacer, pero eso sí, insisten en que son actores; parecería que la empresa que van a intentar los hace dudar, y es evidente que hay un momento en que un actor arriesga convertirse en payaso. Así aparecen, descuidadamente y como al azar, con esa ilusión de naturalidad que da escribir lo primero que nos pasa por la cabeza, diversos episodios, hasta que llegan, momento supremo, al penoso strip tease final, mayormente de barrigas. Todo ya visto y oído; todo ya probado y ahora regurgitado.
No logramos entender al título: no encontramos en la pieza ni desvergüenza, ni soltura, ni siquiera impavidez en la tontería. Además de muy aburrido, «Desvergonzados» fue, sobre todo en el strip tease final, un espectáculo contracturado, cohibido y triste; y el énfasis no alivió sino que acentuó esta tristeza. Hemos visto desnudarse a los actores brasileros con una frescura y una alegría inalcanzables en nuestro medio; hemos visto desnudarse a los actores argentinos, siempre con un toque dramático y con una desenvoltura de la que también estos «Desvergonzados» carecen. Si de la actuación se puede pasar a la payasada, de lo audaz se puede pasar a lo ridículo. *
«DESVERGONZADOS, MAS URUGUAYOS QUE NUNCA», de Favio Trinidad, con Maxi de la Cruz, Ricardo Couto, Carlín, Bananita González, Augusto Mazzarelli y Favio Trinidad. Escenografía de Osvaldo Reyno, coreografía de Mario Lorenzo, vestuario de Juan Mascheroni, luces de Ricardo Mazzarelli, música de Ignacio Novo y Alfredo Leirós, director general Hugo Blandamuro. En teatro del Movie Center, Luis Alberto de Herrera 1290.
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