Una época del cine alemán en afiches
Así como la Bauhaus se identificó con el diseño, la Ufa (Universum-Film) fue el sello emblemático del cine alemán. Ambas nacieron con la República de Weimar, a fines de los años diez (1917, 1919), pero mientras la primera fue clausurada por los nazis en 1933, la segunda fue utilizada como elemento de propaganda y sobrevivió hasta hoy. Muchos integrantes de las dos instituciones debieron emigrar, con preferencia a Estados Unidos. Unos crearon la New Bauhaus y la Black Mountain College, otros se incorporaron, inevitablemente, a los estudios de Hollywood. Los arquitectos Walter Gropius, Hannes Meyer y Mies van der Rohe, el fotógrafo Moholy Nagy, el pintor Josef Albers, los realizadores Josef von Sternberg, Ernst Lubitsch, Fritz Lang, Billy Wilder, Detlef Sierk (que adoptará el nombre de Douglas Sirk), Marlene Dietrich y Peter Lorre, entre los más famosos, formaron un poderoso contingente de personalidades emigrantes que se marcharon huyendo de la persecución de la barbarie hitleriana. Enriquecieron y fortificaron, con sus talentos, la hasta entonces débil cultura estadounidense y ampliaron su horizonte en una dimensión de vitalidad desconocida. Por los mismos motivos, otros talentos de otros países los seguirán.
El cine alemán tenía un considerable prestigio desde la época muda y principios del sonoro: El gabinete del Dr. Caligari, 1919, El doctor Mabusse, 1922, Los nibelungos, 1924, Fausto, 1926, Metrópolis, 1927, Espías, 1928, El angel azul, 1929/30, El congreso baila,1931, pasaron a la historia del cine como clásicos que se revisitan periódicamente para descubrir a los jóvenes Conrad Veit, Emil Jannings, Lilian Harvey, Lil Dagover o Marlene Dietrich. Además de los filmes, quedaron los afiches que los anunciaban.
Desde su nacimiento, el afiche de cine fue paralelo a la distribución y estreno en las salas. Los hermanos Lumière lo utilizaron en 1896, en pleno auge de esa actividad plástica, cuando señoreaba Toulouse-Lautrec como indiscutido creador.
El factor comercial y propagandístico estuvo estrechamente ligado a la inventiva y a las corrientes estéticas de la época. Como el cine, integró arte e industria. El art-nouveau, el expresionismo, el constructivismo ruso, el art-decó, fueron las expresiones más vigorosas para el afiche que luego alcanzaría nuevos oficiantes en las escuelas surgidas en Checoslovaquia, Polonia y Yugoslavia.
El afiche de cine desapareció una vez terminada la exhibición de la película. Cumplida su función informativa fue derecho a la basura. El carácter efímero arruinó su preservación. No para Joseph Gregor, director del Departamento Teatral de la Biblioteca Nacional de Austria desde 1923, que empezó a coleccionar todo el material gráfico posible (afiches, programas, notas periodísticas, fotografías) hasta obtener, en 1936, 60 mil piezas archivadas, entre las cuales tres mil afiches, 250 pertenecientes al período de Ufa. La colección se enriqueció más tarde.
Los numerosos afiches de la exposición Ufa Films Posters, 1918-1943, son litografías en color luego substituidas por la técnica offset. Los ejecutantes son, en general, artistas pocos conocidos que provienen del área de la ilustración, conocedores del impacto visual que debe atraer al público callejero. En algunos casos excepcionales, el nivel artístico es innovador. Así, Peter Pewas (1904-84), un alemán que estudió en la Bauhaus de Weimar al lado del maestro Moholy Nagy, impuso un nuevo estilo en el afiche cinematográfico basado en el fotomontaje y la fotografía, más cercano al propio lenguaje del cine que a la pintura de los afiches tradicionales. En la exposición hay varias piezas de notable calidad y originalidad reveladoras de las enseñanzas recibidas en la célebre escuela de diseño: Verräter, 1936 (Traidores), de Karl Ritter, Stadt Anatol, 1936 (Ciudad Anatol), de Viktor Tourjansky, Die vier Gesellen, 1938, (Las cuatro compañeras), de Carl Froelich, interpretada por Ingrid Bergman, Sabine Peters y Leo Slezak, entre otros, Sieg im Westen, 1941, de Frtiz Brunch, Gleisdreieck, 1937, todos de 141 x 90 centímetros, con hallazgos notables en la composición. Más convencionales y pictóricos son los de Josef Fenneker (Carmen, 1919, de Ernst Lubitsch), Theo Matejko (Madame Dubarry, del mismo año y del mismo Lubitsch, Dr. Mabusse, 1922, de Fritz Lang, Los nibelungos, 1924, de Lang, El último hombre, 1924, de Murnau), con gran dominio del dibujo y la expresión gráfica, así como Werner Grau y Robert Schmidt recorren el reduccionismo geométrico en Metrópolis, 1927, de Lang, propio del art-déco de la época. La muestra rescata un aspecto poco conocido del afiche de cine alemán entre 1918 y 1943, entre las producciones de la convulsionada República de Weimar y el Tercer Reich, faltando una visión más penetrante para advertir las diferencias entre dos ideologías.
Ufa Film Posters, 1918-1943, es una exposición itinerante producida por el Museo del Cine y la Cinemateca Alemana de Berlín y la Biblioteca Nacional de Austria, en Viena, con el patrocinio del Goethe Institut y en la organización se anotan especialistas austríacos, alemanes y estadounidenses. Un libro-catálogo, con excelentes textos y reproducciones en color, acompaña la muestra. *
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