Hace quince años se fue Alfredo Zitarrosa
Con su voz grave, de marcados matices, inconfundible en su estilo y en su timbre, Alfredo Zitarrosa fue un representante genuino de la poesía, la música, la sensibilidad y la cultura de nuestro pueblo. Porque Zitarrosa, era el país, algo que quizás pueda decirse de Los Olimareños. Los demás cantantes –no importa lo bueno que sean o hayan sido– y algunos son o fueron muy buenos, no expresaron las franjas de sentimiento popular, ni el sentir de todos los uruguayos. En su garganta estaban todas nuestras voces.
El le cantaba al diario vivir y al diario penar de nuestra gente, en cualquier lugar de Montevideo o en los lejanos confines de tierra adentro. Esa fue una de sus mayores virtudes, él cantarle a la gente de su pueblo, sin diferencias entre el Cambá o el Becho, el taipero o el pobre Joaquín, doña Soledad, el gallego Manolo o la prostituta Stephanie.
«El mundo se me entra por los ojos,
se me entra por las manos, se me entra por los pies,
me entra por la boca y se me sale
en insectos celestes o nubes de palabras por los poros.
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol»
Vicente Huidobro
Había nacido el 10 de marzo de 1936, a las 15.00 horas, en el Hospital Pereira Rossell. Hijo de Jesusa Blanca Iribarne. De su padre biológico no existen referencias. Con muy corta edad pasó a vivir con el matrimonio Durán – Carbajal a quienes consideró, siempre, como sus verdaderos padres. «Mi padre, su Berreta, su Baldomir… mi madre, su hemiplejia…» los recordaría en un pasaje de «Guitarra Negra».
Vivió varios años de su infancia en diversos barrios de Montevideo. Cursó los tres primeros años escolares en la Escuela República de Paraguay, por la zona de Villa Dolores, cursó cuarto y quinto grado en una escuela de Santiago Vázquez y sexto en la Nº 150 del Paso de la Arena, cursando secundaria en el Liceo Nº 3, Dámaso Antonio Larrañaga, según el libro de Eduardo Erro: Zitarrosa, su historia «casi» oficial.
El artista
Desde los inicios de su carrera artística –que abarcó casi treinta años– Zitarrosa, con su avasallante personalidad, encaró cada trabajo, en su calidad de intérprete o de autor, con un permanente aire de creatividad, jamás de imitador.
Sus milongas vienen desde el fondo de la historia, a todas les puso su sello inconfundible, con esa voz que hizo decir al poeta peruano Nicodemes Santa Cruz: «Siendo blanco tiene voz de negro». Aunque las firmen otros, todos las reconocen como «las milongas de Zitarrosa». Sus candombes, nunca imitaron a los de los negros. Tienen otra fuerza, otro estilo, son reconocidos como «los candombes de Zitarrosa».
Parado en un escenario, con su traje oscuro, peinado a la gomina, los gestos sobrios, el entrecejo adusto, la estampa viril –casi de compadrito–, su voz clara y firme en el hablar, un medio perfil haciendo palmas, al mejor estilo flamenco, y atrás las guitarras con influencia y tradición gardeliana, que podían cambiar de manos, pero que seguían manteniendo un sonido inconfundible. Eran: «las guitarras de Zitarrosa». Con toda esa carga supo plantarse, siempre, en defensa de nuestros valores culturales frente al avance de tanto ritmo agresivo, novelero y estúpido, engendrado en otros países, con la única finalidad de aumentar las cuentas bancarias de las multinacionales del disco. Lo hizo con una fuente de inspiración, donde estuvieran presentes las vivencias ciudadanas y el sabor de lo campero.
Alfredo fue un hombre de varios oficios. Le latía el periodismo en las venas y por ello fue informativista y relator en emisoras capitalinas, así como notero de semanarios y revistas.
El regreso
Pagó con ocho años de exilio la firmeza de sus insobornables convicciones. Se convirtió en el símbolo de la canción uruguaya con vocación de libertad. El destierro fue algo traumático y duro para él. Bebía y fumaba mucho. Así afirman, quienes lo acompañaron, lo sufrieron y, a veces, lo disfrutaron en esos años de depresión, neurosis y sombras, en la que Zitarrosa estuvo peleando siempre con sus demonios.
Nunca estuvo convencido de ser merecedor de la fama que tenía, un hecho que se agravó en el exilio, posiblemente ese sentimiento formó parte de esa cualidad concentrada, áspera y por momentos, huraña, de la que nunca se apartó.
Regresó el 31 de marzo de 1984, cuando el país comenzaba a retornar a la democracia, ese día volvió a tomar contacto físico con su gente y su pueblo, fue acompañado, desde el aeropuerto de Carrasco, hasta el centro de Montevideo, en una jornada donde miles de personas le testimoniaron su cariño y admiración. Ãl, recuperaba a su país y la gente lo recuperaba a él.
El adiós definitivo
Quince años pueden ser pocos para la historia, pero son muchos para una ausencia. La tórrida tarde de su entierro, volvió a convocar otra multitud, que recorrió la distancia desde el teatro El Galpón descendiendo por las calles del barrio Sur, hasta el Cementerio Central. La gente arrojaba flores desde los balcones, en los boliches esquineros, parroquianos de todas las horas se plantaban en la puerta, los albañiles, desde sus andamios, miraban inmóviles a la multitud que le acompañaba y hasta los agentes de policía se quitaban sus gorras y se cuadraban compartiendo el dolor y la congoja de esa gente. Todos tenían que ver con él, todos se habrán enamorado alguna vez de su voz, vaya a saber en qué canción o en qué milonga. En una pared se podía leer: «El violín de Becho está llorando… y nosotros también», escritas por manos anónimas.
Desde aquel martes 17 de enero de 1989, la milonga se quedó sin voz y todos nosotros con la insoportable vigilia de su ausencia. A todos nosotros Alfredo nos entregó su arte. Su muerte no tuvo, ni tendrá reposición posible. No hay reposición para su estilo, su canto, su propuesta y su personalidad artística. Muchos hombres caminan por la vida, pero pocos dejan huellas. Alfredo Zitarrosa pertenece a estos últimos. *
TEATROS
COMEDIA DE UNA VIDA PRIVADA
De Luis Verissimo.
Dirección: Eduardo Cervieri.
Teatro Circular. Sala 1. Rondeau 1388. Teléfono 9015952. A la hora 21.30. Localidades $ 90. Pasivos y Tarjeta joven $ 60. Socio espectacular gratis.
PERSONALMENTE EINSTEIN
De Gabriel Emanuel
Dirección: Leonardo Goloboff.
Teatro Circular. Sala 2. Rondeau 1388. Teléfono 9015952. A la hora 21.30. Localidades $ 60. Pasivos y Tarjeta joven $ 60. Socio espectacular gratis.
BOULEVARD SARANDI
De Milton Schinca.
Dirección: Juan Antonio Saraví.
Teatro Stella D´ Italia. Sala 2. Mercedes 1805. Teléfono 4082649. A la hora 21.00. Localidades $ 100 Pasivos y Tarjeta joven $ 70.
ICARO
Por teatro Sunil de Lugano, Suiza
Direccion Danielle finzi Pasca.
Teatro El Galpón. Sala 18 18 de Julio 1618. Teléfono 4083366. A la hora 21.30. Localidades $ 150. Socios de El Galpón y Espectacular¢ 50.
BANDERAS EN TU CORAZON
De Raquel Diana.
Dirección de la autora.
Teatro El Galpón. Sala Atahualpa. 18 de Julio 1618. Teléfono 4083366. A la hora 21.00. Localidades $ 100. Tarjeta joven y pasivos $ 60. Socios de El Galpón y Espectacular $ 50.
HAMLET GARCIA
De Miguel Morillo.
Dirección: Alfredo Goldstein.
Teatro El Galpón. Sala Cero 18 de Julio 1618. Teléfono 4083366. A la hora 21.00. Localidades $ 100. Tarjeta joven y pasivo
s $ 70. Socios de El Galpón y Espectacular $ 50.
MUÃECAS DEL CHA CHA CHA
De Omar Varela.
Teatro del Anglo. Sala Uno. San José 1426. Teléfono 9018819. A la hora 21.30. Localidades $ 180.
EL PAIS DE LAS MARAVILLAS
De Omar Varela.
Teatro del Anglo. Sala Dos. San José 1426. Teléfono 9018819. A la hora 21.30. Localidades $ 150.
BARRO NEGRO.
Se desarrolla a bordo de un ómnibus en movimiento.
La Lupa. Bacacay 1318 bis. Teléfono 9158618. A la hora 21.00.
URUGUAY, LEVANTATE Y ANDA, SIGUEME Y NO PREGUNTES
De orge Esmoris.
Teatro del Notariado. Galería del Notariado, avenida 18 de Julio. A la hora 21.30.
ELIGE TU PROPIA AVENTURA
De Fontanarrosa.
Dirección: Alvaro Correa.
Teatro Alianza Uruguay-Estados Unidos. Paraguay 1217. Teléfono 9081953. A la hora 21.30. Localidades $ 120.
TODO LO QUE USTED QUERIA SABER DEL SEXO Y SE ANIMO A PREGUNTAR
Adaptación de libro de Gastón Boero.
Teatro de La Candela. Ellauri 308. Teléfono 7123227. A la hora 23.30. Localidades $ 130.
MISERICARDIA.
De Benito Pérez Galdós.
Dirección: Sergio Luján
Bar Mincho. Yi 1390. Teléfono 4802066. A la hora 21.30. Localidades $ 80. Descuentos a estudiantes y pasivos.
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