Memoria de Abel Carlevaro

En un país que suele olvidar muy fácilmente su herencia cultural  recuérdese, si no, lo acontecido con el valioso catálogo del mítico sello Orfeo , es casi un milagro la aparición de este Música Popular del Río de la Plata (Tacuabé), del fundamental guitarrista uruguayo Abel Carlevaro (1916-2001).

Esta edición viene a rescatar del olvido el disco Vicente Vallejo, la guitarra de oro del folclore, seudónimo utilizado por el propio Carlevaro en el año 1965, y que hasta ahora sólo se podía conseguir en alguna feria o como parte de alguna colección privada.

Pero, además, este disco compacto recoge grabaciones caseras de su primo Héctor Carlevaro, que datan de 1962, además de otras músicas que se podrían catalogar de rarezas.

También se encuentran una serie de milongas de Alberto Gallotti (Bachicha), con quien Abel y su hermano Agustín tenían una antigua amistad, además de inquietudes musicales muy similares. Juntos lograron establecer el basamento de una obra tan clave como desconocida para la mayoría de los uruguayos. De ahí la importancia de esta obra.

Resulta reiterativo sostener que la obra de «los Carlevaro» es de una impronta indeleble y que de alguna forma su técnica es fundacional para la guitarra en nuestro país.

Este disco tiene el valor agregado de establecer con autoridad una forma de hacer pedagogía como hace mucho no se apreciaba.

No se puede dejar de mencionar los registros que refieren a los encuentros de los ya mencionados con otras personalidades claves como Julio Fontenla y Néstor Ausqui, donde las milongas toman diversas formas y tonalidades, donde el universo orillero se daba la mano con los lupanares de la época.

Se trata de un material absolutamente clave para entender algo, sólo una parte, de la rica historia musical del Uruguay, la misma que resiste los embates de la desidia oficial y el olvido institucional. *

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