Las mejores propuestas latinas
No hay que pensar demasiado: los mexicanos de Café Tacuba, con la edición de 4 caminos, no solamente comprueban que se trata de la banda latina más importante y creativa del último decenio, sino que se trata de uno de los proyectos que se ganó el mérito de la universalidad. Es una banda que nada tiene que envidiarle a las mejores propuestas angloparlantes. La creatividad a torrentes pudo manifestarse, hacia fines de año en el Cine Plaza, en forma radiante y altamente sugestiva y experimental en lo que fuese el mejor concierto que se vivenció en Uruguay de 2003.
Luis Alberto Spinetta, su savia poética inagotable y toda su sabiduría expresiva fundaron el sugestivo Para los árboles. Canciones de una textura conmovedora. Es el guerrero que jamás detiene su marcha: Spinetta, en su madurez, se supera a sí mismo ya por naturaleza. Charly García, en cambio, logró momentos de generoso poder creador con la edición de Rock and roll y yo. Los que lo creen acabado, pueden morderse tranquilamente la lengua: su proyecto say no more es siempre movilizante y a la vez cautivante. Un maestro, che.
En territorio uruguayo, de entrada, hay que señalar que La Teja Pride fundó el mejor disco uruguayo de 2003: Filosofías de insomnio. El hip-hop periférico de esta banda posee, en particular, construcciones sonoras atractivas y una letrística que se desmarca claramente de la media roquera actual vernácula. Como que volvió la poesía al rock uruguayo.
En otra cuerda, Fernando Cabrera volvió a golpear hondo con la edición de Viveza. Un discazo y otro de los puntos altos de las ediciones locales con un Cabrera que mantiene ese ojo poético epocal que termina conmoviéndonos a todos e invitándonos a involucrarnos en sus historias irresistibles. *
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