"La negra jefa" y "Sexo para dos": el teatro fuera de los teatros
Del teatro en «espacios no convencionales» hemos llegado al teatro en restaurantes, como el del Best Western Palladium y en pubs, como el espacio de Orígenes.
Antes de proferir los convencionales himnos al teatro que esta difusión ha de producir, convendría pensar dos veces. En el caso del restaurante del Best Western Palladium, el espacio a utilizar es escaso: el salón no fue diseñado para contener ninguna clase de espectáculos. Algunas consecuencias se siguen de estas premisas físicas. El teatro, o lo que así se llame, tendrá allí una función accesoria, secundaria, a lo más de adorno o, ya que estamos en un restaurante, de aderezo: algo que hace juego con la degustación de un coq au vin o un paillard de lomo. La pieza, por lo mismo, deberá ser un monólogo o dos monólogos; que deberán ser de «humor». El humor debe venir del texto o de circunstanciales interacciones con el público, rubro en lo cual Silvia Novarese incursiona con éxito. «Sexo para dos» cumple con las estrecheces de este pie forzado, con la brevedad del lecho de Procusto. Podría, sin embargo, ser novedoso, pero no lo es; la diversión, que llega, se va y vuelve, se suma al recuerdo de muchos monólogos semejantes, que al final parecen el mismo.
«La negra jefa» tiene otra ambición y sobre todo otro espacio. El pub «Orígenes» tiene toda una pista y hasta un escenario. Admite teatro y hasta lo exige; y «La negra jefa» no es un «espectáculo de humor». La atmósfera es acogedora, casi íntima; las luces no son ni excesivas ni reticentes; la atención es deferente y cálida; las luces y el sonido funcionan adecuadamente. El texto de Hugo Giovanetti Viola cuenta, con buena distribución de luces y sombras, la historia de una vedette, que por algunos detalles suponemos está inspirada en Rosa Luna. Hay siempre buena y amena escritura, a veces no del todo adaptada al teatro, lo que apenas se nota dada la brevedad de la pieza. El autor tiene toda una historia para contar y el desarrollo está a cargo de la protagonista que narra su vida en parte mediante algunos flashbacks donde aparecen una vedette más joven y unos rotundos tamborileros. Al final, Giovanetti Viola se encuentra con el teatro y «La negra jefa» tiene un justo puntillazo final. *
LA NEGRA JEFA, de Hugo Giovanetti Viola, dirección de Horacio Lapuriz. En Café Orígenes, Convención casi 18 de julio.
SEXO PARA DOS, de Gabriel Núñez, dirección de Andrés Rega. En el restaurant del Hotel Best Western Palladium.
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