Nemo es el rey de la taquilla
El cine de esta temporada no se reconoció, en los Estados Unidos, por taquillas de carácter espectacular como en años anteriores. No obstante, la infatigable fábrica de los sueños hollywoodense alcanzó varios y diversos impactos de taquilla, a partir de producciones marcadas evidentemente por la variedad y, en muchos casos acusando de una tónica repetitiva.
Todos los géneros del universo cinematográfico estadounidense tuvieron su impacto en boleterías. En el transcurso de la temporada anterior unos veinticinco largometrajes rebasaron los cien millones de dólares, y cinco de ellos, obtuvieron una facturación de noventa millones de dólares. Ya hay unos 35 títulos de 2003 que alcanzaron los cien millones de recaudación, pero habrá que esperar los resultados finales de El retorno del rey y de Harry Potter para tener una visión más completa.
Por otro lado, el productor y actor Tom Cruise ya estrenó El último samurai, título con el cual logró superar los veinticinco millones de dólares en su primera semana de exhibición en cines.
El listado de los filmes más taquilleras de 2003 está liderado por la excelentísima película animada Buscando a Nemo, con 339 millones de dólares. Detrás del filme animado de Pixar se encuentra La maldición del Perla Negra, con 304 millones, además de Matrix recargado, con 281 millones y Todopoderoso, con 242 millones.
Dos títulos de ciencia ficción que ya tienen sus fans X Men 2 y Terminator 3: la rebelión de las máquinas se ubicaron en quinto y sexto lugar, con 214 y 150 millones de dólares respectivamente.
Es obvio que la taquilla no es un equivalente de calidad artística y estética, algo similar o más bien calcado ocurre en el ámbito de la música pop y rock. En 2003 el oxígeno provino de una secuencia de realizaciones de bajo presupuesto que lograron destacarse por el alto rendimiento de sus actores y directores.
Entre ellas, se destacó el segundo trabajo de Sofía Coppola, Lost In Translation, una historia de perfil humanista en torno a dos estadounidenses en Japón y cómo sus peripecias se entremezclan. El filme de la hija del gran Francis posee cinco candidaturas para la próxima entrega de los premios Globos de Oro.
Clint Eastwood y Woody Allen, dos venerables, también lograron interesar al público. El primero, con Río místico (otro título con cinco candidatura a los Globos de Oro); el segundo con Anything Else, lograron una marca atractiva que los ha colocado a ambos maestros entre los predilectos del público estadounidense, lo que confirma que también cuando hay calidad de por medio se acude a las salas de exhibición.
Por otra parte, dos realizaciones extranjeras de bajo presupuesto dieron que hablar este año: la británica Bend it like Beckham, sobre una muchacha que descubre su pasión por el fútbol, y Whale rider, de Nueva Zelanda, sobre una joven indígena que lucha por sus raíces.
En cuanto a los actores, la bella australiana Nicole Kidman pasó a integrar la lista de los más poderosos en Hollywood, a pesar de que sus largometrajes no facturan un dinero superlativo.
Su nombre está afiliado a proyectos rigurosos. Luego de su espléndida performance Las horas, por la que ganó un Oscar este año metiéndose en la piel de una tortuosa Virginia Wolf, la actriz apareció en La mancha humana, dirigida por Robert Benton, y en Cold mountain, bajo la dirección de Anthony Minghella, labor por la que es una de las favoritas a llevarse un Globo de Oro. Y en los Estados Unidos, sobre todo, se espera con expectativa de Dogville, joya cinematográfica de Lars Von Trier donde la Kidman parece estar en estado de gracia.
La última semana del año se agita severamente, acaso porque se abre protocolarmente la carrera hacia los premios Oscar y, en ese contexto, el marketing y el merchandising harán lo suyo. Entre los estrenos de diciembre se destacan House of Sand and Frog, con protagónicos de Jennifer Connelly y Ben Kingsley, Big fish del genio Tim Burton, La chica con un aro de perla, de Peter Webber, y Something’s gotta give, con dos inmensos como Jack Nicholson y Diane Keaton.
La pretty woman de Julia Roberts reaparecerá en un filme de cuño dramático del espléndido realizador británico Mike Newell, La sonrisa de la Monalisa, mientras que Ben Affleck hará lo propio con Paycheck, un título que acude a la métrica del suspense de ciencia ficción junto a la exquisita Uma Thurman. *
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