Las canciones de la buena memoria
El espectáculo se denomina, todo un guiño, Sinfonicación. Y se trata, nada menos, que un más que merecido homenaje a aquellas fervorosas jornadas ocurridas en el Teatro El Galpón durante el tremendo año de 1968. Un homenaje a la idea que emprendieron dos individuos emblemáticos de la cultura popular uruguaya como Eduardo Mateo (ese alfarero inolvidable de la música y la poesía) y Horacio Buscaglia.
Las Musicaciones, que fueron en rigor una saga de cuatro shows, tuvieron en principio el arrojo de que sus miembros se autodesafiaran a fundar canciones en español. Marcados esencialmente por los revolucionarios fabulosos cuatro (Los Beatles) y por el también aire renovador de la bossa nova, fracturaron decididamente la confortabilidad de aquellas bandas que solían cantar en lenguaje anglo influidas por las propuestas roqueras provenientes tanto de Gran Bretaña como de los Estados Unidos. De las Musicaciones llegó a acuñarse el término «candombe beat».
Horacio Buscaglia, uno de los dos mentores de aquel proyecto musical que renovó frontalmente la estética del formato canción, manifestó en torno a Sinfonicación: «La idea surgió de la propia Banda Sinfónica de Montevideo y, en el intercambio de ideas que hicimos, llegamos a un acuerdo en tanto hacer el intento de capturar el espíritu de las Musicaciones. Y a mí me gustó mucho la propuesta y hasta llegó a conmoverme».
En ese contexto Horacio Buscaglia admitió que «va a ser un espectáculo muy profesional, muy cuidado y sobre todo, creo yo, divertido.
Nos hemos propuesto hacer un espectáculo que esté a la altura de lo que fueron las Musicaciones; un espectáculo que las dignifique en la medida que corresponde. Porque yo soy de los que piensan que todas o casi todas aquellas canciones han quedado en el recuerdo de mucha gente o de más de una generación, así que hemos estado muy estimulados a hacer un concierto que valga la pena, que no quede en el mero revival».
Si hay vigencia y perdurabilidad en la trama de canciones de lo que fuesen las Musicaciones, Buscaglia dijo en forma contundente: «Yo creo que tiene vigencia gran parte de las canciones, lo tengo muy claro. Hay temas como José, de Eduardo Mateo, que sigue siendo impresionante. Lo mismo vale para El príncipe azul o Musicación III que compuso Urbano Moraes. En fin, se trata de un rescate importante con arreglos de un guitarrista importantísimo como Roberto Giordano. El clima de trabajo ha sido notable y con mucha onda durante los ensayos, y eso ya está convalidando la propuesta y el esfuerzo colectivo que estamos haciendo y que hoy y el domingo vamos a exponer en escena».
Asimismo Buscaglia enfatizó que la Sinfonicación «también la pensamos como un tributo a un personaje y a un compositor maravilloso como Eduardo Mateo. Además de revivir aquellos famosos mojos (léase soliloquios que gestó y emitió el mismísimo Buscaglia dentro de la estructura ejecutiva de las Musicaciones), en un momento del espectáculo yo voy a mantener una coversación telefónica con Mateo y vamos a hacer comentarios entre ingeniosos y algo irónicos de la actualidad sin intención de herir susceptibilidades».
Y agrega, sin más: «Va a haber música y también humor. Es un poco raro para nosotros estar dentro de un espectáculo que es un homenaje a algo que nosotros ideamos hace 35 años pero, bueno, creo que vamos a salir con todo a la cancha y espero que haya un público que responda a este concierto que pretende ser también muy emocional.
Las Musicaciones las vivimos muy intensamente y por eso el revival, este toque nostálgico que en este caso a mí no me molesta para nada. Porque creo que los más jóvenes están interesados en lo que fue aquella movida con El Kinto y todos los que participaron en las Musicaciones«.
El elenco de las Musicaciones estuvo compuesto por figuras de alto relieve dentro del mapa de la canción popular uruguaya, comenzando por la mítica agrupación El Kinto (integrada por Eduardo Mateo, Walter Cambón, Ruben Rada, Chichito Cabral, Pippo Spera, Urbano Moraes, Diane Denoir, Luis Sosa, Daniel Lobito Lagarde o Alfredo Vita) y siguiendo con otros como Federico García Vigil, Verónica Indart o el violinista Figares.
De aquellos memorables conciertos quedó registrado un discazo, ya de catálogo, al que se le llamó Musicación 4 1/2 y en la que aparecen canciones fundamentales como «Suena blanca espuma» (de Walter Cambón), «Muy lejos te vas» (de Ruben Rada), «Si te vas de mi pueblo» (de Eduardo Mateo), «Pippo» (de Urbano Moraes) o la siempre bella «El príncipe azul» (de Mateo y Buscaglia) y que seguramente estarán dentro del repertorio de la Sinfonicación. Espectáculo al que también se sumarán los compositores jóvenes Martín Buscaglia y Mandrake Wolf y protagonistas de aquellas febriles jornadas de mediados de la década del sesenta como Buscaglia padre, Pippo Spera y Urbano Moraes.
Para no perdérselo. *
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