Cine uruguayo: la utopía continúa

La producción audiovisual uruguaya siguió dando que hablar, por suerte: El filme La espera de Aldo Garay, (proyecto que resultó premiado por el Fondo Nacional del Audiovisual y recibió diversas distinciones internacionales) convirtió una mínima anécdota sobre las anodinas existencias entre una madre enferma (Elena Zuasti) que se encuentra postrada en su lecho, su hija (Verónica Perrota) y un vecino (Walter Reyno), en un hecho cinematográfico destacable.

A su vez, El viaje hacia el mar de Guillermo Casanova (otra propuesta premiada en el extranjero), desentrañó la frescura del texto de Morosoli marcando su propia densidad lírica en el manejo de las imágenes y una preocupación por otorgar una sincera carnalidad a los personajes que aparecían en pantalla. Por último, el documental Aparte, de Mario Handler (Premio Fipa D’or «Grand reportages et fairs de societé, entre otras distinciones del festival Cinematográfico de La Habana y el de los derechos Humanos en Buenos Aires), supuso un doloroso corte transversal a la sociedad uruguaya y una cita impostergable (no exenta de polémica) para el público nacional. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje