Mientras nieve sobre los cedros
Con Mientras nieva sobre los cedros, el impecable cineasta Scott Hicks alcanza a modelar una historia de amor con halo trágico con transfondo racial, producto de la Segunda Guerra. Excepcional rendimiento de Ethan Hawke, Youki Kudou y Sam Shepard y un excepcional Max Von Sydow.
Hay una sensación perturbadora, levemente tensa a partir de ese devorador paisaje en una Seattle de 1950, a nueve años del ataque japonés a Pearl Harbor. La comunidad japonesa, que había sido confinada a campos de detención, busca regresar al sitio elegido para vivir sobre una suerte de utopía que tuvo su espacio para desplegarse en ese sitio lluvioso y de grandes nevadas cayendo la espesura de los inmensos cedros.
Aun cuando hay de parte de ese puñado de estadounidenses modos discursivos xenofóbicos, se iba consolidando una convivencia pacífica, incluso una historia de amor clandestina y adolescente entre un blanco (Ethan Hawke) y una japonesa que transgrede las normas de su comunidad (Youki Kudou) y lanzarse a una pasión en la protección que brinda el bosque de cedros. Pero llega, allá lejos, el ataque a Pearl Harbor y los japs (japoneses) pasar a ser el enemigos. La convivencia desaparece cuando las familias japonesas son llevados a campos de detención.
Después guerra, la situación no ha cambiado, y esto se repotenciará cuando la ya toda una esposa Hatsus (Youri Kudou) y su marido Kazuo Miyamoto deciden recuperar unas tierras que habían sido compradas por el padre de este último. No lo consigue y una mezcla de dolor y hostilidad se instala de inmediato.
Un pescador blanco amigo de Miyamoto muere en alta mar una noche de niebla. Se la considera homicidio, y Miyamoto es arrestado y puesto a consideración de un juicio en el que hay que condenarlo, cueste lo que cueste. Hay que vengar la muerte del joven Colin, a pesar de que el acusado luchó por los Estados Unidos en la guerra y fue condecorado.
Con estos elementos Scott Hicks (el laureado cineasta de Claroscuro) logra desarrollar un fresco sugestivo y de gran resolución visual y sonora. El paisaje funciona como metáfora del conflicto.
Con una estructura narrativa donde se fractura la linealidad del relato a partir de sucesivos flashbacks, un uso de los esfumados para crear climas turbios en un caso de hipotético homicidio y para expandir una sensación de dilema, todo esto subrayado por la excelente fotografía de Robert Richardson y la envolvente banda sonora de James Newton Howard, Mientras nieva sobre los cedros logra momentos de alta resolución cinematográfica donde los efectos especiales, en todo caso viene a ser el rendimiento de los actores, y en consecuncia ese bosque y esas aguas inquietantes tan acogedoras y a la vez peligrosas. La poética del filme, con un manejo creativo de las cámaras remarcando rostros dentro de un peculiar contexto social, va desovillando lenta y progresivamente la intriga, en torno a esas criaturas algo desoladas y temperamentales –en algunos casos fuera de curso– que buscan hacer justicia, con particular encono. Pero el personaje de Hawke, al mando del periódico de su padre (Sam Shepard), decidirá el asunto con nuevas pruebas que indican la inocencia del acusado. Es todo un gesto amoroso por esa mujer, su antiguo amor.
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