Estilo telegráfico
Pocos días antes del referéndum, en El País apareció una información sobre el cierre de campaña. Una de las notas resumía el último discurso del líder forista Julio Sanguinetti y su título rezaba textualmente:
«Sanguinetti: ‘El Sí pone Ancap camino de ruina'».
Está bien, ya lo sabemos, que el espacio es tirano; que los diagramadores se ven en figurillas para hacer entrar un título en una caja reducida y que los redactores deben apelar muchas veces a construcciones que se parecen más que a un título al texto de un telegrama enviado por alguien especialmente tacaño.
Pero en este caso se le fue la mano.
Obviamente, lo que había dicho el conductor del Foro Batllista desarrollado en el texto de la nota era lo siguiente: «El Sí pone a Ancap en el camino de la ruina».
Esto demuestra que no hay que despreciar esas palabritas chiquitas, como preposiciones y artículos, so riesgo de producir enunciados no sólo incorrectos desde el punto de vista sintáctico sino, además, de difícil comprensión. Como ya sabemos, la principal función del lenguaje es la comunicación, es decir que el lenguaje es el vehículo para la transmisión de ideas y conceptos.
Y especialmente cuando se trata de un título, es preciso que el enunciado exprese claramente la idea que se quiere transmitir al lector.
Se podría tolerar, en última instancia, la omisión de los artículos («Sí pone a Ancap en camino de ruina») pero no las preposiciones a y en. Si de lo que se trataba era de resumir en el título la idea principal de la elocución de Sanguinetti que es en definitiva lo que se pretende con un título se debería haber escrito «El sí es la ruina de Ancap» aunque no fuera la transcripción textual de las palabras del dirigente; de todos modos el título en cuestión tampoco fue una transcripción textual.
Entonces, vamos a apurarnos antes que Ancap se arruine: sirva grapa vaso, así, bien cortito…
¡Qué lo parió! *
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