En la fiesta estarán Carter y Gorbachov

La polémica CNN cumple años

En la gran fiesta del polémico canal que revolucionó la manera de contar los grandes eventos de la guerra y la paz del planeta habrá personajes como el ex líder del Kremlin Mijail Gorbachov, y el ex presidente norteamericano Jimmy Carter.

Pero el gran protagonista del cumpleaños será Ted Turner, profeta del «noticiero infinito» que comenzó hace veinte años en el estudio de una pequeña estación televisiva de Atlanta, destinado a transmitir los eventos del mundo, según sus palabras, «hasta el día del Juicio Universal».

La cadena es ampliamente reconocida por su rapidez y su capacidad de movilizar a grandes grupos de opinión por todo el planeta, pero estos méritos no la libran de las críticas, que le reprochan hacer de la información un espectáculo y no tomar distancia de los acontecimientos.

Estas críticas, que se remontan a la Guerra del Golfo o al caso de Mónica Lewinsky, no apuntan sólo a la cadena de información continuada CNN, que hoy celebrará sus 20 años, sino a casi todos los medios televisivos estadounidenses.

Sin embargo, la Cable News Network (CNN) asume una responsabilidad particular. «Esta es la cadena que todo el mundo mira. La mayor parte de las otras cadenas estadounidenses han cerrado desde hace mucho tiempo sus oficinas en el extranjero por cuestiones de costos», señaló Mark Crispin Miller, especialista en medios de comunicación de la New York University.

«Durante la Guerra del Golfo, los medios generalmente funcionaron como un gran megáfono del Pentágono y de la Casa Blanca», precisó. En enero de 1991, las imágenes de los aviones aliados bombardeando Bagdad y las conferencias de prensa de portavoces norteamericanos invadieron las pantallas, legitimando de esa forma la lógica de la operación «Tormenta del desierto».

Se recuerda que los informes desde Bagdag llevaban invariablemente un cartel explicando que era información censurada, que no llevaban los controlados y limitados reportes del campo norteamericano. «No había lugar para un análisis crítico de la guerra», se disculpó Crispin Miller.

«Nosotros no somos ingenuos, sabemos bien que la gente intenta utilizarnos. Pero no tenemos intenciones políticas, no exportamos un punto de vista estadounidense», destacó el presidente de CNN International, Chris Cramer, tras afirmar que él mismo es de nacionalidad británica. Durante la intervención de la OTAN en Kosovo en 1999, «estuvimos menos impresionados por las bombas y los discursos militares», estimó.

El formato de información de 24 horas en continuo conduce a una sobreexposición de ciertos temas en CNN, como el proceso por asesinato del ex futbolista O. J. Simpson, que derivó en una «cobertura informativa de entretenimiento», o sea a la banalización de la actualidad. La cadena, «dependiente de las mediciones de audiencia y de los avisos publicitarios», tiene un interés económico particular en ese tipo de folletines, dijo el investigador Crispin Miller. La retransmisión durante las horas de búsqueda del avión de John Kennedy Junior o el «torrente» mediático sobre la becaria más célebre de la Casa Blanca, permiten cubrir varias horas de programación sin grandes costos o con fuerte avisaje publicitario. Cramer se defiende: «Peligro de caer en la obsesión con una sola historia es una condición inherente a toda cadena de noticias en continuado».

Como sea, en la huella CNN nacieron por decenas las redes imitadoras. Pero la red de Atlanta aprovechó hábilmente su estatus privilegiado para obtener entrevistas exclusivas y lograr grandes primicias.

Cuando Hollywood quiere contar en sus películas casos contemporáneos, siempre encuentra la manera de deslizar a un periodista de la CNN en la historia, para hacerla más verosímil. Tanto que los dirigentes de Atlanta pidieron a los periodistas que limiten sus apariciones cinematográficas.

Con sus 27 oficinas en el mundo, sus 4.000 empleados, 800 canales asociados y 12 sitios de Internet, la CNN es la más poderosa máquina de información en tiempo real.

Y el desafío peor no está en los críticos de izquierda, sino en la tecnología. El mismo Turner había vaticinado hace un par de décadas que la competencia no sería la televisión abierta sino las computadoras. Ahora, convertido en un ejecutivo cada vez más simbólico y con menor poder de decisión desde que perdió el dominio de la cadena en favor de Time Warner, ve el peligro de que la misma pase a depender de América On Line.

Si, como afirman algunos semiólogos, el sexo refleja el poder, el divorcio con Jane Fonda refleja la suerte del fundador. No de la CNN.

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