TODO RUMBO EN UN DOBLE COMPACTO

Los héroes de la pantalla

Tres discos de estudio, infinidad de conciertos en lugares pequeños y estadios abiertos y/o cerrados, dan cuenta de un itinerario tan intenso como fluido con un público que, al principio, fue de culto y más tarde masivo por la actitud de puertas abiertas de Rumbo y por una conducta compositiva en una escala de menor a mayor en cuanto a su resolución.

Rumbo es y será una banda referencial de la MPU, algo que en principio deberán anotar las nuevas generaciones de músicos y de potenciales oyentes.

Y vale anotar, en ese sentido, que Rumbo fue mucho más que «A redoblar» (gestada por Mauricio Ubal y Rubén Olivera), su canción más reconocible y querida por el público uruguayo de varias generaciones: el proyecto trabajó en varias direcciones estilísticas, recuperó temas del mapa de la canción popular latinoamericana (el caso puntual de «Montilla», por ejemplo) y se atrevió, en aquellos tan difíciles del gobierno de facto en Uruguay, a la instalación de una superficie experimental que obtuvo gestiones superlativas.

Rumbo estuvo integrado por Laura Canoura (voz), Mauricio Ubal (voz y guitarra), Gustavo Ripa (guitarra y percusión), Carlos Vicente (guitarra y bajo), Miguel López (voz) y Gonzalo Moreira (percusión) y alcanzó, en su peripecia, un rebosante y luminoso puñado de canciones que tiene el signo de la vigencia y de la perdurabilidad. Con un trabajo impecable en la estructura arreglística y en el manejo de las voces.

El espléndido ejercicio baladístico («Lugar de mí» o «Balada de hoy mismo», por ejemplo), la incursión regocijante y casi experimental en el universo de la murga («A redoblar» o «Papel picado» o la impresionante «Escenario Babalú», entre otras), la labor de rescate de la cultura futbolística (la excelente «Al fondo de la red», pero también «Orsei» y «Ya no quedan centrojás») y el tono experimental (en los casos de «Los héroes de la pantalla», «Zumbaé» o «La caja de jabones») comprueban el pulso de una banda mayor e irremplazable. Como que la propuesta de Rumbo comienza y culmina en Rumbo, no pueden haber continuadores de una posición de cara a sus gestualidades cancionísticas y a una poética sugestiva y de una hondura reveladora.

Sus tres discos de estudio Para abrir la noche, Sosteniendo la pared y Otro tiempo ya son de catálogo. Hay una suma de canciones mayores que, en el repiqueteo del que escucha atentamente las melodías y los arreglos, las voces (con la de Canoura casi siempre al frente), siguen siendo impacto en un nivel emocional y sin caer en vahos nostálgicos. Rumbo marcó rumbo al andar. Y sobrevive porque su trama de canciones, hoy, se defienden solitas por su esmerada, afinadísima construcción. Excelente. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje