Una aproximación al cine de Venezuela
Desde fines de los años setenta el cine venezolano comenzó a exhibir un nivel cuantitativo y (a veces) cualitativo considerable. Nombres como los de Román Chalbaud, Thaelman Urgelles, Carlos Rebolledo, Antonio Llerandi, Iván Feo y otros apuntalaron una producción que no solamente llamó la atención en festivales internacionales sino que en muchos casos fue capaz de disputar con ventaja espacios en las pantallas nacionales, habitualmente monopolizadas por el cine de los grandes circuitos mundiales de distribución. La situación comenzó a revertir en los años noventa, cuando el proceso de crisis acelerada que afectó a América Latina repercutió inevitablemente sobre el cine venezolano, acentuando rasgos negativos en el sentido de una concepción comercial a corto plazo, más preocupada por la recuperación inmediata que por consolidar estructuras de producción que garantizaran una continuidad del trabajo.
En ese momento hubo quien se quejó porque las principales fuentes de financiación del cine venezolano eran «aportes de dinero extranjero, excepcionales esfuerzos individuales o aventuras culturales que deciden correr los ilustrados vástagos de familias adineradas». Allí se señaló también acerca de las dificultades de distribución de un cine nacional «que hacen que por las más dispares razones algunos filmes sufran la tragedia de pasar años entre el momento de su terminación y el de su exhibición».
Mejores noticias hubo a partir del Foro Iberoamericano de Integración Cinematográfica realizado en Caracas en noviembre de 1989, que reavivó el interés en la producción y favoreció convenios de coproducción con Argentina, Colombia, Cuba, España, Francia, Italia, México y otros países.
Los posteriores, agitados años políticos de Venezuela han introducido otras variantes en ese panorama.
La muestra que se presenta aquí tiene algo de retrospectiva y bastante de panorama representativo del presente cine venezolano.
Al material llegado de Caracas, que constituye el grueso de la programación, se han incorporado algunos títulos pertenecientes al archivo de Cinemateca Uruguaya.
Coexisten el drama histórico (Manuela Sáenz) con el apunte social (Sicario, Cien años de perdón, Amaneció de golpe), la comedia (Borrón y cuenta nueva) con el cine infantil (La mágica aventura de Oscar) y el thriller (Tres noches). *
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