FESTIVAL DE INVIERNO

Cine para combatir el frío

No se trata aquí de reunir un panorama extremadamente extenso y abarcador (como ocurre en el Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay) sino de concentrarse en un razonable puñado de títulos, si se quiere más manejable, sobre los que importa llamar la atención y acaso lograr su posterior circulación a través del circuito de estrenos: sin ir más lejos algunos (ciertamente no todos, ni mucho menos) de ellos constituirán las próximas entregas del proyecto «Viva la Diferencia» de Cinemateca Uruguaya.

Hay varios picos llamativos en la selección. Uno de ellos puede ser Intervención divina del palestino (nacido en Nazaret) Elia Suleiman, un humorista melancólico con algo de Jacques Tati que refleja algunos de los sobresaltos de un conflictivo Próximo Oriente. Menos sorpresas (al menos para quien conozca los modales del director Gaspar Noé) puede haber en las provocaciones del filme francés Irreversible, que no solamente agrede deliberadamente con algunas de sus imágenes al espectador, sino que rompe o más bien invierte el tiempo narrativo. Una de esas películas para ver y aceptarla, o pelearse.

De Francia hay otras propuestas de interés como Sin escándalo de Benoît Jacquot, Una mujer de fuera de Christophe Blanc y especialmente Miércoles, día loco, de Pascal Thomas, títulos que junto al de Noé configuran un bloque que, sumado al que se presentó hace algunos meses en el XXI Festival Internacional, confirman que el cine de Francia está pasando por un buen momento. Hay ejemplos de cine norteamericano independiente como El secreto de un poeta de Stanley Tucci y Abajo el telón del siempre interesante Tim Robbins; una ácida, imaginativa recreación checa de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial (Lo mejor de nosotros); un insólito y valioso filme chino (Cartero en la montaña) y una de las auténticas revelaciones del reciente cine mexicano (Japón de Carlos Reygadas). Y quedan todavía un provocativo filme argentino, Hoteles de Aldo Paparella, definido por su autor como «el primer filme argentino de sexo explícito» aunque más bien es un experimento plástico radical (una de las obras que más llamó la atención en los recientes Festivales de Buenos Aires y premiado en Rosario), la muy creativa En construcción del español José Luis Guerín o la removedora El viaje de Morvern de la británica Lynne Ramsay. *

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