LA HORA 25

Crónica de un perdedor

Su historia relata las últimas horas de un narcotraficante capturado con las manos en la masa que, luego del juicio correspondiente, es condenado a siete años de cárcel y tiene un tiempo determinado para su último y largo adiós a la libertad. En la carrera de Lee  además  este largometraje supone un cambio de rumbo con respecto a una filmografía que, de una manera u otra, tuvo al racismo como temática central en toda su producción. Baste recordar títulos como Haz lo correcto para entender hasta qué punto este director  que comenzó su carrera en 1980 con el cortometraje The answer  hace de su producción audiovisual una propuesta contestataria. A estos trabajosos inicios le siguió la obra Nola darling, rodada por 1986 en tan solo doce días (!) con bajísimo presupuesto, pero que ya mostraba la postura ideológica de un cineasta que luego iba a dar que hablar con producciones como Fiebre de amor y locura y Malcom X.

En este caso, sin embargo, Spike Lee se aleja de una toma de posición que hace a la denuncia del afroamericano oprimido, perseguido y/o desplazado dentro de los Estados Unidos de América para concentrarse en una historia de corte dramático que no posee  necesariamente  proyecciones sociales de carácter testimonial. Mucho más concreta, La hora 25 marca el descuento de vida en libertad que le queda a un dealer (Edward Norton) antes de cumplir siete años de sentencia por posesión y venta de drogas. En este triste, aunque no tan solitario final, el condenado pasa revista a su vida, se despide de sus seres queridos, padre, amigos y novia, (dentro de un elenco mayoritariamente blanco) mientras intenta descubrir  a la vez  quién lo delató. Si dicho argumento, en apariencia, posee obvios condimentos de un trhiller simplificado, la intención del director de Hermanos de sangre no apunta, en realidad por este camino ya que su tránsito narrativo se estaciona en el posible balance de una vida desperdiciada, los vínculos fraternos que se aferran a una casi utópica idea de solidaridad, los remordimientos o cargos de conciencia de quienes hicieron la vista gorda frente al rumbo que tomó una existencia descarriada y  faltaba más  el amor en lista de espera.

Si puede caber alguna objeción a esta última propuesta de Lee, dicha crítica podría considerarse desde el punto de vista de cierto «retoricismo» en el dialogado de sus personajes (que explican demasiado lo que, en realidad, la película debería expresar por otros medios) y algún que otro cabo suelto que queda flotando con respecto al relacionamiento de un par de personajes secundarios.

Mas allá de estos reparos  sin embargo  emerge intacta la calidad actoral de Norton secundado, sobre todo, por Philip Seymour Hoffman, (otro intérprete que se las trae) y un desenlace que levanta cierto vuelo poético en medio de algunas larguezas que bien podrían haber quedado en la sala de edición. Una despedida, en definitiva, que puede catalogarse como otra opción atendible dentro de la filmografía de uno de los más reconocidos cineastas de raza negra. Vale. *

LA HORA 25. Dirigida por Spike Lee. Guión: David Benioff. Fotografía: Rodrigo Prieto. Edición: Barry Alexander Brown. Diseño de Producción: James Chinlund.- Con Edward Norton, Philip Seymour Hoffman, Barry Pepper, Rosario Dawson, Anna Paquin, Brian Cox y Tony Devon.

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