Legalícenlas
El colombiano García Márquez señaló en un texto enviado desde ciudad de México a científicos e intelectuales que este fin de semana se reunieron en la norteña Medellín, para conmemorar los 200 años de la Universidad de Antioquia, que la solución al problema del narcotráfico es su legalización.
«No es posible imaginar el fin de la violencia en Colombia sin la eliminación del narcotráfico, y no es imaginable el fin del narcotráfico sin la legalización de la droga, más próspera cada instante cuanto más prohibida», señaló el escritor en su mensaje, titulado «La Patria amada aunque distante».
El autor de «Cien años de soledad», ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, también señaló que en 2002 «cerca de 400.000 colombianos tuvieron que huir de sus casas y parcelas por culpa de la violencia, como ya lo habían hecho casi tres millones por la misma razón desde hace medio siglo».
Para García Márquez «la paradoja es que esos fugitivos de sí mismos siguen siendo víctimas de una violencia sustentada por dos de los negocios más rentables de este mundo sin corazón: el narcotráfico y la venta ilegal de armas».
A su juicio, el narcotráfico y el tráfico de armas «son síntomas primarios del mar de fondo que asfixia a Colombia», y añadió que «cuatro décadas, con toda clase de turbaciones del orden público, han absorbido a más de una generación de marginados sin un modo de vivir distinto de la subversión o la delincuencia común».
A juicio del Nobel, «hoy hemos llegado a un punto en que apenas se nos permite sobrevivir, pero todavía quedan almas pueriles que miran hacia Estados Unidos como un norte de salvación, con la certidumbre de que en nuestro país se han agotado hasta los suspiros para morir en paz».
«Sin embargo, lo que encuentran allá, es un imperio ciego que ya no considera a Colombia como un buen vecino, ni siquiera como un cómplice barato y confiable, sino como un espacio más para su voracidad imperial», concluyó.
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, un fuerte opositor a la idea de legalizar la droga (de hecho ha propuesto volver a penalizar la dosis mínima, actualmente legal en Colombia), prefirió no polemizar con García Márquez, al ser consultado el lunes sobre el tema.
Mientras tanto el mexicano Carlos Fuentes, en declaraciones publicadas este domingo por el diario El Tiempo, de Bogotá, coincidió con García Márquez tanto en su postura frente a las drogas ilícitas como en sus críticas a Estados Unidos.
«Estamos ante un gobierno (el del presidente estadounidense George W. Bush) que está actuando de manera imperial, y si bien el foco de atención está en otras partes del mundo, nada impide que en el futuro ese foco pueda volverse hacia algún lugar de América Latina».
Indicó el novelista que la raíz del problema colombiano es «que haya millones de consumidores de droga en Estados Unidos. El día que la droga se legalice, dejará de haber ese problema. Como sucedió cuando (Franklin D) Roosevelt acabó con la prohibición del alcohol; se acabó la guerra civil dentro de las ciudades estadounidenses».
Para Fuentes «la clave es que hay que legalizar en Estados Unidos porque es el principal consumidor. El día que Estados Unidos ponga el ejemplo, ese día empezarán a resolverse los problemas de Colombia, de México y de muchos otros países. *
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