La juventud madrileña se reunió con su "colega" Eduardo Galeano
La reunión se convirtió en un «encuentro de colegas» (palabra coloquial con la que se autodesignan los jóvenes españoles) y nuestro compatriota no sólo fue aplaudido calurosamente sino que recibió incontables muestras de cariño que le brindaron quienes se proclamaron sus «fieles y fervientes» lectores (en palabras de una madrileña que le pidió su autógrafo).
Eduardo Galeano acudió a un coloquio organizado por la Editorial «Siglo XXI», para conmemorar su 35º Aniversario. Tras leer textos de sus libros («Las venas abiertas de Latinoamérica», los 3 tomos de «Memoria de fuego», «Noches y días de amor y de guerra», «El libro de los abrazos») y algunos de sus numerosos artículos periodísticos, respondió con mucha buena voluntad y mayor ironía a varias preguntas que le formularon.
Así señaló que los jóvenes «ni son una generación perdida ni se despreocupan de todo» como han dado prueba cuando su acción se dirige a un tema «que les importa» (como la mundialización o la «ilegal guerra» en Irak) en respuesta a un oyente (no joven, por supuesto) que manifestó su extrañeza de que –en base a su concepción de los «jóvenes de ahora»– hubiera una presencia «de tanta juventud en un acto con referencia a libros». Agregó que la juventud «no es un problema de tiempos sino de sentimientos» y que había conocido «viejos de 18 años» «y jóvenes octogenarios».
A una pregunta de la situación en Argentina, contestó que era «auspicioso» que los primeros viajes de Kirchner fueran a Brasil y Chile y no «a Washington en donde las escaleras del FMI y del Banco Mundial están desgastadas por las rodillas de los presidentes latinoamericanos que a ellos acuden a mendigar» y subrayó que Kirchner no pasó por Uruguay «porque nuestro Presidente tiene un gran don de la oportunidad y es un lince para los pronósticos políticos ya que anunció que Menem ganaría por lejos y –además– declaró que él quería que Menem ganara». *
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