Daniel Lamela: Los pozos en Canelones no los va a tapar esta Intendencia ni la próxima
El Director de Hacienda de la Intendencia Municipal de Canelones (IMC), Daniel Lamela, negó la existencia de recibos adulterados circulando en el departamento tal cual se afirmó en un medio de prensa. El jerarca aseguró a LA REPUBLICA que con esa información «sólo se busca perjudicar a la Intendencia». La información consignaba que mediante una auditoría del Tribunal de Cuentas se habían detectado 41 mil recibos de pago de tributos falsos. «No hay tal cantidad de recibos apócrifos en esta administración», sostuvo Lamela y explicó que «lo que la auditoría del Tribunal de Cuentas detectó fueron situaciones de lo que se dio en llamar salto de cuotas, en las cuales algún contribuyente pagó alguna obligación cuando quedaba pendiente el pago de otra anterior. De esos recibos 15.700 ya fueron solucionados.
El jerarca remarcó además que la auditoría fue solicitada por la propia comuna y tiene como período abarcativo hasta el mes de julio del año 2001 y fue en ese entonces que se detectaron esas situaciones.
El jerarca señaló que «el dato indicador de que el informe es hasta julio de 2001 está en las primeras líneas, es imposible que no lo vieran, así que si hay un problema político y le quieren pegar al Foro Batllista que lo hagan en una tribuna».
Contrato millonario
El director de Hacienda de la Intendencia de Canelones enfatizó que se trabaja con transparencia y recordó también que desde que asumió en ese cargo se cambió al jefe de cómputos, a los subdirectores de Hacienda, se contrató una consultora y en el año pasado se hizo un convenio con UTE (Conex) «y ahora tenemos el mayor centro de cómputos del país». En referencia al trabajo que está realizando la mencionada consultora, señaló que es «notable» y respecto al costo de 13 millones de dólares que tendrá esa tarea, él informó que será pagada a rendimiento, es decir, se hará tomando en cuenta la recaudación de la comuna. A todo esto, Lamela aseguró que cuando se llegó al mes de julio del año pasado con los conocidos desastres financieros en todos los ámbitos, ese contrato fue reconsiderado y «esos 13 millones no existen más», dijo.
En cuanto a la readecuación tributaria mediante la cual se buscó bajar el nivel de morosidad y para lo cual se establecieron planes de pagos con beneficios para los deudores, el jerarca la definió como «muy positiva ya que la respuesta de la gente fue muy buena al punto de llegar a ser la más importante de la historia de Canelones». Se estima que se pudo bajar hasta en un 20% la morosidad en el departamento, aunque Lamela reconoció que la mayoría de los contribuyentes se acogieron a los planes de pago a más largo alcance hasta en 40 cuotas y ello genera que el flujo de dinero sea muy pequeño.
En referencia a la situación financiera de la Intendencia, la misma sigue siendo muy delicada en opinión del director de Hacienda, aunque es más desahogada de lo que era hace un año atrás. Entonces se llegó al punto de adeudar 4 meses de salarios a los funcionarios. Al día de hoy se reconoce que ese retraso es de un mes y medio, lo cual todavía habla de «una situación muy compleja» para los 4.500 empleados de la comuna.
En ese marco de crisis sostiene que «nuestros egresos han debido ser muy cuidados, sólo apuntamos a salarios y a aquellos gastos de gran importancia social como los comedores o la recolección de residuos».
Pozos endémicos y deudas
El endémico tema de los pozos en la Costa de Oro, situación en la que se centran las mayores críticas a esta administración, el doctor Daniel Lamela reconoció que «no los va a tapar ni esta Intendencia ni la próxima. Acá tenemos un tema muy complejo que se arrastra desde hace muchos años y que arranca en un fenómeno demográfico explosivo récord en toda América Latina, donde todo se desbordó con la emigración de más de 150 mil personas en solo diez años. La Intendencia fue cumpliendo como pudo con los servicios más elementales». En cuanto a la demanda de obras, el vocero de la comuna indicó que «en esta administración se tomaron determinaciones importantes ya que realizamos la inversión más grande de este período. La rambla de la Costa de Oro es una obra de 7 millones de dólares que además de agilizar el tránsito, va a permitir la circulación de las aguas que van hacia la costa a través de 170 drenajes. Lo primero para solucionar el problema del pavimento en la Ciudad de la Costa es sacar el agua, de lo contrario es inútil tapar los pozos. El tendido asfáltico lo pudimos hacer gracias a la amnistía tributaria, aunque todavía falta mucho para terminar. Sólo las 15 bajadas hacia la costa desde cada uno de los balnearios costará más de 25 millones de dólares. Esas obras ya están proyectadas y en gran medida licitadas, pero el problema es la financiación», sostuvo el jerarca.
De todas maneras sobrevive la curiosa situación en la que los contribuyentes no pagan porque no hay obras y la Intendencia no hace obras porque no hay recaudación. Sobre el punto el jerarca señaló que «en la Ciudad de la Costa la respuesta a la readecuación fue muy buena», cuando en algunos puntos específicos la morosidad ascendía al 85%. Otro de los temas más hurticantes es el relacionado a los vehículos que transitan por el departamento con chapas de otros puntos del país lo que también dificulta alcanzar «un equilibrio» en las finanzas.
Ahora en Canelones se puede pagar la patente de rodados en hasta seis cuotas y de esta forma se piensa conseguir reempadronamientos de vehículos.
En cuanto a la millonaria deuda que la Intendencia mantiene con UTE por concepto de alumbrado público, se acordó en forma verbal la solución y se está en proceso de llegar a una financiación definitiva.
También en las últimas semanas los funcionarios municipales canarios plantearon su preocupación ante la posibilidad de quedar sin cobertua médica debido a la deuda de más de un millón de dólares que la comuna mantiene con las tres mutualistas del departamento. En ese sentido el jerarca sostuvo que «se está negociando en un tono muy correcto con FEMI (La Federación Médica del Interior) y pretendemos la renovación del acuerdo en términos que le sirvan tanto a la Intendencia como a las mutualistas, dentro de un marco de mayor economía». Negó que se hubiera negociado con La Española para que se hiciera cargo de este servicio. *
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