Libros
La bestia debe morir
Esta novela cumbre de la literatura policial inauguró en 1945 el Séptimo Círculo, una colección creada por los míticos escritores argentinos Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, ambos fervientes admiradores y magistrales cultores del denominado género negro.
Emecé Editores, en una decisión sin dudas plausible, asumió la reedición de los títulos que integran este catálogo, iniciando la serie con la publicación de «La bestia debe morir», de Nicholas Blake.
El reconocido autor narra con minucioso detalle los planes de venganza urdidos por el atribulado Frank Cairnes, un célebre escritor de novelas policiales, pero también un padre cuyo hijo ha sido asesinado en un terrible accidente de tránsito por un imprudente conductor. El protagonista se propone matar al victimario.
Cegado por la angustia de la perdida de su pequeño vástago, Cairnes redacta a medida que avanza el relato- un diario en el que proyecta toda su frustración, su odio y su propio sentimiento de culpa.
Además, registra todo el proceso de investigación en busca del desconocido asesino, a quien la propia Policía busca infructuosamente, y el plan para su eliminación.
La primera parte de la historia es relatada a través del diario de este padre abrumado por el dolor y torturado por la culpa, que sobrevive por el intenso deseo de venganza, único propósito de su existencia luego de la trágica pérdida de su esposa en el mismo momento de parir al niño.
El autor construye el paulatino proceso de desmoronamiento de la psiquis de este sujeto emocionalmente mutilado, mediante un lenguaje contundente.
A medida que avanza la historia, el protagonista urde lentamente un morboso juego para acabar con el asesino de su hijo, que desnuda los más oscuros vericuetos de las almas de ambos hombres. Además, el autor ahonda en las complejidades psicológicas de los personajes que componen el entorno en el cual estos se mueven.
Sorteando sabiamente los habituales clichés del género e incluso mofándose en algunas oportunidades de los mismos, Blake compone un denso ejercicio de suspenso.
El autor propone una por momentos inextricable trama argumental, que explora despiadadamente los abismos existenciales de sus personajes, sus angustias y afectos.
Este libro trasciende al mero género policial, proponiendo diversas lecturas en torno a la condición humana en situaciones límite.
(Emecé Editores)
Los de abajo
Esta novela del narrador Mariano Azuela, publicada por primera vez en 1916, es unánimemente considerada como una de las obras más representativas de la épica histórica de la revolución mexicana.
Objeto de múltiples interpretaciones, «Los de abajo» destaca tanto el heroísmo como los excesos de un tiempo de confrontaciones fratricidas.
El movimiento caudaloso y sangriento contra Victoriano Huerta y la forma espontánea en que los campesinos de sumaron a las fuerzas revolucionarias, son dos de los ejes temáticos de este relato, que en su tiempo inició una vasta saga literaria sobre las luchas revolucionarias del México moderno.
Mariano Azuela, que en 1949 obtuvo el Premio Nacional de Literatura en su país, tuvo una vida agitada y de compromiso.
Con la caída de Francisco Madero, se enroló en las tropas revolucionarias de Pancho Villa, actuando como médico cirujano en uno de sus destacamentos.
Ello le permitió acumular una valiosa experiencia, que fue la materia prima de su producción literaria. Fruto de ese aprendizaje en el propio escenario de la realidad, es la crudeza de algunas de las imágenes registradas en esta novela.
(Ediciones de la Banda Oriental)
Mompracen
En una docena de textos, el autor olimareño Jorge Ernesto Olivera captura su vasto universo poético, que recorre raudamente los territorios del pasado, el tiempo y los mitos.
La pluma del escritor captura e imprime múltiples inflexiones emocionales construidas mediante la maleable arquitectura del verso, en un vasto itinerario lírico que transita entre las fronteras de la realidad y la imaginación.
Jorge Ernesto Olivera suma su voz al paisaje de la poesía de producción nacional, asumiendo la épica literaria de desafiar a la recurrente indiferencia.
(Ediciones de la Crítica)
Compartí tu opinión con toda la comunidad