Festival a toda máquina
El Festival mantiene la prioridad de hacer conocer al cine autoral y diferente de todo el mundo, una especial atención sobre la región (Argentina, Brasil y Chile con fuerte representación), el acento en el cine uruguayo, y un criterio de selección en base a un rigor crítico.
Se trata de descubrir el cine artística y socialmente válido que en su mayoría no llega a la exhibición normal de estreno y más de sesenta filmes programados están en esa categoría. Se ha dicho que «el festival procura seguir siendo una apuesta a la inteligencia y a la sensibilidad», revelando nuevos realizadores y nuevas visiones del mundo y de la vida.
Por eso, una revelación será el checo Juraj Jakubisko, con dos filmes dirigidos personalmente (Es mejor ser rico y sano que pobre y enfermo, y Un informe no muy claro sobre el fin del mundo) y otro producido (Flores salvajes). Jakubisko, con una sólida reputación europea fue uno de los cineastas contestatarios a fines del socialismo real. Y se da un espacio al cine documental y testimonial, donde los más impactante será seguramente Ocultos a la vista de todos, de EEUU, documentación terminante sobre la Escuela de las Américas para la intervención norteamericana en América Latina. Al mismo nivel de interés, El precio de la vida, One dollar del español Héctor Herrera en Panamá y Che Vo Cachai de la argentina Laura Bondarevsky sobre hijos de desaparecidos en Argentina, Uruguay y Chile. Y una obra maestra de sensibilidad, Hukkle del húngaro György Palfi. De la larga lista de títulos, de todos modos, el cine de ficción es mayoría, y allí importa atender, además de los filmes vedettes, otros con menos expectativa previa pero con niveles de creatividad, y en particular Un cangrejo en la cabeza de André Turpin de Canadá, Dinamita de Colin Nutley, El nuevo país del sueco Geir Hansteen Jorgensen, los norteamericanos La hora 25 de Spike Lee, Cabalgando con el diablo de Ang Lee, En compañía de hombres y Posesión ambas de Neil LaBute, Tres estaciones de Tony Bui, el filme finlandés El río de Jarmo Laampeia, los franceses El cuarto de los oficiales de François Dupeyron y Little Senegal de Rachid Bouchareb, A flor de piel de la inglesa Carine Adler, las jóvenes películas brasileñas Cama de gato de Alexander Stocker y Celeste y Estrella de Betse de Paula, quien estará presente en el Festival. Y, finalmente, un documental «sociológico» holandés absolutamente insólito, registra el mismo día de la final del Mundial, el encuentro entre los dos peores seleccionados del mundo (Buthan y Montserrat) en La otra final.
Otro dato que importa: los dos programas del grupo argentino Los Zapatitos de Romina con Videos de temática sexual, desde luego poco aptos para públicos reprimidos.*
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