Suban el volumen de la resistencia
El filme brasileño Una onda en el aire, de Hélvecio Ratton, fue una de las gratas sorpresas del VI Festival Un Cine de Punta.
Basado en un caso real, se trata de una radio pirata en las favelas que transmitió durante más de una década para sus iguales.
La acción se focaliza entre mediados de la década del ochenta y parte de los noventa: es la peripecia de un estudiante –encarnado con fluidez y temperamento por Alexandre Moreno– que, sofocado por la xenofobia de sus compañeros, decide montar junto a un grupo de amigos una radio pirata en la que se permitió establecer un discurso disidente y provocador, también didáctico y participativo de esos iguales acorralados por una tensa y dura realidad social que cada día es más excluyente y más corrupta.
Hélvecio Ratton, el realizador de la excelente comedia Amor y compañía, reconstruyó entonces el itinerario de esa emergente, antiestablishment emisora pirata a la que se conoció y se conoce aún como Radio Favela (hoy ya legalizada y autorizada como medio de comunicación) y que, después de tantas detenciones, especialmente a su carismático líder, llegó a obtener un premio de las mismísima Naciones Unidas por su vocación de servicio y por su perfil humanitario, por sus permanentes gestos de solidaridad, por el tono de denuncia contra el autoritarismo.
La historia amaga tener un tono de comedia, pero finalmente pesan los barnices dramáticos y, sobre todo, el debate interno entre esos adolescentes que serán perseguidos obsesivamente por la Policía y que, pese a todo, no dejarán días tras día de mantenerse en el aire. Incluso cuando el personaje encarnado por Moreno es arrestado y debe cumplir una sentencia en prisión, la radio seguirá emitiendo desde diferentes puntos de la favela con el respaldo de los vecinos, que llegarán a juntar dinero para comprar nuevamente los equipos –transmisores, microfónos, consola, etcétera– que destruyeron las autoridades policiales en una de sus tantas razzias.
Hélvecio Ratton pone el acento, sin caer en estridencias ni golpes bajos, en la historia de esos adolescentes amantes de la música de James Brown, del breakdance y del creciente hip-hop y, en consecuencia, del contexto social en el que se mueven con sus principios de deseo y sus lógicas de cambio. Una onda en el aire, pese a su tono menor, se ha convertido en otra de las sorpresas de la sexta edición Un Cine de Punta. *
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