Una nave a la deriva
El filme se basa en u hecho real. Un transatlántico italiano desaparecido en 1962 que nunca fue encontrado y que se perdió sin que mediara explicación alguna ni llamado de auxilio previo.
La tripulación del remolcador de salvamentos Artic Warrior es la mejor que existe. Bajo la dirección del capitán Sean Murphy (Gabriel Byrne), y con la experiencia de la líder del grupo de salvamentos Maureen Epps (Juliana Margulies), pueden localizar cualquier nave abandonada, parcharla hasta que esté en condiciones navegables y remolcarla hasta la ribera por un precio.
Cuando el piloto Jack Ferriman (Desmond Harrington) de la Fuerza Aérea Canadiense, recluta al grupo para que investigue un misterioso barco que él ha visto flotando sin rumbo por la costa de Alaska en una remota región del Mar de Bering, descubren los restos del famoso transatlántico, que se creía perdido en el mar por más de cuarenta años.
Es un enorme hallazgo, sólo la prima de salvamento podría valer una fortuna. Y según la ley marítima, cualquier barco descubierto en aguas internacionales puede ser reclamado por quienquiera que tenga la fortuna de hallarlo y la habilidad de remolcarlo a puerto.
Pero una vez a bordo del espectral y cavernoso barco, la gente del Artic Warrior descubre que la decadente nave está todo menos desierta. Está habitada por algo más mortal y horrible de lo que hayan podido ver en su vida en el mar. Ahora ese personal tiene que descubrir la verdad acerca del pasado del barco y descubrir el misterio que amenaza su propia sobrevivencia. El filme fue dirigido por Steve Beck. *
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