Una reflexión sobre la comprensión, la aceptación y la fe
El filme ha podido ser descrito como «una perceptiva y poderosa alegoría». Cinco Sentidos se ocupa de las vidas aparentemente no relacionadas de cinco personajes, que corren en paralelo hasta que en algún momento se conectan. Cada uno de ellos ha perdido o está perdiendo uno de sus sentidos, y debe resolver alguna cuenta pendiente con su pasado antes de aventurarse en un futuro desconocido. Cada uno de ellos, también, trata de conectar consigo mismo y con su entorno inmediato, tratando de encontrar un sentido para su existencia.
Rachel, una adolescente en busca de su propia identidad, se ve atormentada por la culpa de haber perdido a una pequeña niña a su cargo. Su madre (Gabrielle Rose) es una fisioterapeuta que tiene el «toque mágico» para sus clientes, pero resulta incapaz de romper la helada muralla que la separa de su hija. Muy cerca, un oftalmólogo (Philippe Volter) está perdiendo el contacto con su hijo al mismo tiempo que el oído, y recluta a una mujer (Pascale Bussiéres) para crear un recuerdo de sonidos. Un profesional de la limpieza (Daniel MacIvor) deambula en pos del verdadero amor, mientras su mejor amiga (Mary-Louise Parker), una repostera que confecciona pasteles visualmente suntuosos pero insípidos, padece algún encontronazo con su efusivo amante italiano. Todas esas historias se unifican en torno a la búsqueda de una desaparecida niña de tres años, un acontecimiento que confirma o niega las presunciones sobre la vida de cada uno de los personajes.
Esa anécdota plural, diestramente guionada, sirve de pretexto para que el director y libretista Podeswa despliegue una reflexión sobre la comprensión, la aceptación y la fe, con la entrelineada sugestión de que una aproximación optimista a la vida puede hacer el viaje más rico.
El tratamiento resulta curiosamente ambiguo: por un lado hay un cálido y compasivo acercamiento a los personajes, mientras por su parte el dato de que cada uno de ellos carezca de un sentido parece un deliberado artificio, un elemento incorporado para distanciar al espectador de la acción y otorgarle una perspectiva reflexiva.
El empeño del cineasta se ve favorecido por el rendimiento de su elenco, incluyendo a Pascale Bussiéres, Molly Parker, Daniel MacIvor y dos debutantes, Ladia Litz y Brendan Fletcher.
El director y libretista Jeremy Podeswa, es graduado en Estudios Cinematográficos Avanzados en el American Film Institute y debutó en el largometraje con Eclipse (1994), que fue nominado para dos premios Genie. Este segundo largo suyo fue exhibido en el festival de Cannes 1999. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad