David Lynch debutó como músico
David Lynch, ganador de la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1990 por su filme Corazón salvaje, se ganó a pulso la palma de la brevedad en su debut escénico como integrante del grupo musical Blue Bob, que actuó en el Teatro Olympia de París.
El director de cine norteamericano era una de las principales atracciones del festival organizado por la revista Les Inrockuptibles. A su concierto asistió un buen número de personalidades del cine, la música, la moda y la política.
El anonimato reivindicado por Lynch no convenció al público: los dos mil espectadores no perdían de vista ni un momento a este creador que, después del cine, el dibujo y la escultura, suma ahora la música a su rica paleta.
Sentado a la izquierda del escenario, con traje y pose de «clergyman», Lynch se ocupa de la guitarra, instrumento que toca sentado, puesto encima de las rodillas. El verdadero líder en el escenario es su amigo, el cantante y guitarrista John Neff. Contrabajo, otra guitarra, teclado y batería completan esta formación que lleva por nombre Blue Bob.
El espectáculo empieza con una introducción muy visual, entre pop art y gag grueso: una pareja se presenta en el escenario, con el telón aún bajo, ella con una tela azul y él con un cartel en el que está escrito «Bob». El dúo desaparece, se levanta el telón y Neff anuncia: «Pensemos en la paz en el mundo entero».
El grupo interpreta la primera composición, un tema rápido con estilo funky. Siguen dos blues con reminiscencias de rock industrial, al estilo del primer disco del grupo. Baja el telón y el público se queda desconcertado. Se oyen algunos aplausos aislados. Los músicos regresan para tocar «You can’t judge a book (By looking at the cover)», del bluesman Willie Dixon.
El debut escénico del músico David Lynch duró apenas treinta minutos. En ese mismo teatro Olympia, otro cineasta llamado Woody Allen, al clarinete, y su grupo Nueva Orleans tocaron una hora más… *
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