Claudia Acuña, la voz latina del jazz
La cantante chilena Claudia Acuña, que será una de las protagonistas del Festival de Jazz de Lapataia a celebrarse este fin de semana, es un buen ejemplo de sacrificio, talento y persistencia. Fue una incomprendida, si se quiere, en su tierra natal y decidió mandarse a Estados Unidos. Allí alcanzó a gestarse una trayectoria más que saliente.
La intérprete golpeó puertas y más puertas y, en ese vaivén, obtuvo lenta y progresivamente una expansión que le ha otorgado prestigio internacional, especialmente en el universo tan exigente del jazz: su disco denominado Wind from the south es una muestra acabada de su fina sensibilidad y su generosa expresividad.
Dicen que a la cantante Chile «le quedó chico» y, según los observadorres, parece una calificación bastante acertada. La escena trasandina conocía a pleno sus potencialidades en el espacio vocal del jazz y ya la había colocado en el podio de los que están trazando una ruta impecable en resultados. No obstante, su país no le ofrecía mayores proyecciones y fue en Nueva York donde se instaló en 1995, el lugar donde comenzó a indagar la escena de clubs. Tiempo de fogueos, de iniciaciones y experimentaciones.
Los nombres de Ellington (Prelude to a kiss), Gershwin (My man’s gone now) y Rodgers (Bewitched) demuestran su vocación por las grandes audiencias, pero asimismo hay temas originales que la sitúan realmente como una cantante de envergadura.
Por más latina y atípica que pueda parecerle al mercado del jazz, tan elitista en determinadas situaciones, Claudia Acuña está celebrándose por haber iniciado una ruta más que solvente y ultraprofesional, fina y de una amplia dinámica sonora. Será una de las figuras a tener en cuenta en el jazz del anfiteatro de Lapataia *
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