MARIANO MORES BRINDARA UN CONCIERTO HOY EN PUNTA DEL ESTE

El gran artista frente al mar

Desde que nació en Buenos Aires en 1922, tempranamente su delató su vocación por la música, así no se dudó en el ámbito familiar de que Mariano Mores iniciase sus estudios de piano durante su niñez. El olfato no falló, ya que la precocidad en el manejo del instrumento indicó de inmediato que Mores tendría vía libre en el campo de la música popular y, más específicamente, en el universo del tango.

Sus logros como pianista y autor son irrefutables, y comprueban que se trata de uno de los referentes del tango. Ha sido, a la vez, uno de los mayores compositores de la generación del cuarenta: fue pianista de Roberto Firpo; y sus primeros éxitos fueron «Gitana» y «Estampa de varón».

En 1938 participó en la musicalización del filme «Senderos de fe», tramo epocal en que compuso su formidable «Cuartito azul», con texto de Mario Battistella, que tuvo una notable incidencia popular. Durante un decenio fue figura restallante de la orquesta de Francisco Canaro y, más tarde, debido a sus inquietudes personales, formaría su propio grupo.

Mariano Mores se involucró, por otra parte, en varias comedias musicales, con la actriz Delia Garcés y Osvaldo Miranda, y posteriormente con Virginia Luque y Hugo del Carril; en cuanto al cine fue protagonista de varias películas, entre ellas «Corrientes, calle de ensueños» (1949), «La doctora quiere tangos» (1950) y «La voz de mi ciudad» (1952). De las muchas composiciones que ha fundado pueden subrayarse, indudablemente por su logros musicales y poéticos, canciones que son destacables por su belleza musical como «Uno», «Cafetín de Buenos Aires» y «Sin palabras», compuestas junto a Enrique Santos Discépolo; por otro lado, junto a José María Contursi, lanzó otros impactos tanguísticos: los casos puntuales de «En esta tarde gris», «Gricel», «Cada vez que me recuerdes», «Cristal», «Tu piel de jazmín»; con Enrique Cadícamo, por ejemplo, ejemplos notables como «A quién le puede importar», y «Copas, amigos y besos»; con Cátulo Castillo, «La calesita», y «Patio de la morocha»; con Homero Manzi «Una lágrima tuya», y con Mario Battistella, «Cuartito azul», su primer tango estrenado en 1939.

Su gran orquesta de configuración sinfónica y de palpable labor protagónica del piano, le ha otorgado sus mayores éxitos. A Mores puede admitírselo como un virtuoso y un gran intuitivo aspectos en los cuales el piano siempre ha funcionado como la sonoridad de punta, aunque siempre se jugó a tener una orquesta con la mayor variedad y posibilidad de ejecutantes para enriquecer y darle mayor volumen y vuelo a su repertorio al momento de sus shows, acaso porque no solamente del bandoneón se ha nutrido el tango.

Su estilo casi siempre ha mantenido esa dosis de refinamiento que le dio un porte y un temperamento como compositor e intérprete, algo que se podrá comprobar este viernes, desde las 22.00 horas, en el ballroom del Conrad. Valdrá la pena ver en escena al creador de «El firulete» junto a su grupo de baile y su orquesta. *

 

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje