
Iris narra la historia del infinito amor entre la novelista y filósofa Iris Murdoch y su marido John Bayley, desde su primer encuentro en el Oxford de los años 50, hasta la muerte de Iris cuarenta años después a causa de la enfermedad de Alzheimer. Durante los cuarenta años que duró el apasionado e inspirador romance entre iris Murdoch y John Bayley, la auténtica naturaleza del concepto matrimonio –el pasar la vida junto a otra persona fundiendo personalidades, carreras y aspiraciones– alcanzó su máximo esplendor. El suyo fue uno de los grandes romances literarios del siglo, pero también fue la prueba de que el amor puede sobreponerse a los tragos más amargos e inesperados de la vida.
Frecuentemente descrita como “la mujer más brillante de Inglaterra”, la escritora Iris Murdoch fue una figura pilar e Ãcono de su generación en Gran Bretaña. Desde sus dÃas como alumna de Oxford, donde cautivó a todo el mundo con su abierto talante, casi libertino, pasando por su carrera como filósofa y novelista, Iris fue una adelantada a su tiempo.
Si dijera que me gustarÃa que esta pelÃcula fuera disfrutada por personas que nunca han leÃdo a Iris Murdoch, o jamás oyeron su nombre ni vieron una fotografÃa de ella, no es porque no quiera rendir un homenaje a sus logros o llorar su muerte –ha dicho Richard Eyre–. Es simplemente porque deseo que el espectador pueda apreciar este filme sin necesidad de ser un experto en literatura.
La pelÃcula se basa en una historia real en el sentido que Iris Murdoch existió, estuvo casada con un crÃtico literario llamado John Bailey durante cuarenta años, tuvo gran éxito como novelista y fue una distinguida pensadora, falleciendo finalmente de la enfermedad de Alzheimer.
Aunque he intentado ser fiel a los hechos acaecidos durante la vida de Iris, a su verdadero espÃritu, la pelÃcula no es una biografÃa, ni tampoco es ficción, pero ocupa un poético territorio enclavado entre ambas concepciones.
Nació en DublÃn en 1919. De mayor se enorgullecerÃa de proceder de una antigua y distinguida familia protestante anglo-irlandesa, por lo que no inglés, atrapada entre dos mundos sin pertenecer a ninguno de ellos. Estudió en Inglaterra en el Colegio Somerville para Señoritas, en Oxford. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como voluntaria civil, fue profesora y tutora en el Sant Anne’s College, también en Oxford, de 1948 hasta 1963 y enseñó filosofÃa tanto en Londres como en Oxford. Su primera novela, Bajo la Red, narrada en primera persona por un varón, le fue publicada cuando ya habÃa cumplido los 35 años. Dos años más tarde se casó con John Bayley, un profesor de literatura al que habÃa conocido tres años antes. El llegarÃa a convertirse en un reputado crÃtico literario. Su matrimonio fue, como un destacado biógrafo remarcó “bohemio”; ella era bisexual “enamorada del mundo y, en agradecimiento, amada de vuelta por éste”.
Después de Bajo la red escribió 25 novelas. Las mejores fueron: La Campana, A severed head, La soberanÃa del bien, La muchacha italiana, El prÃncipe negro, The unicom, El mar (que le valió un Premio Booker en 1978), El hijo de las palabras y DiscÃpulo del filósofo. Sus novelas son historias detectivescas con un toque psicológico, que describen complicadas y sofisticadas relaciones sexuales, y sus tramas tienen cualidades operÃsticas, combinando a menudo episodios macabros y extraños con momentos de comedia. Es difÃcil etiquetarla como novelista: a veces es una observadora implacable, otras una derrochadora de inventiva, tan hilarante como seria. Su última novela, El dilema de Jackson, fue publicada en 1996.
A Iris Murdoch se le diagnosticó Alzheimer en 1997. John Bayley cuidó de ella todo el tiempo que pudo, y murió en febrero de 1999, tres semanas después de haber sido ingresada en Vale House, un instituto psiquiátrico. *
Tal como lo adelantamos en la edición de ayer, hoy será estrenado el filme El señor de los anillos: la dos torres con un elenco integrado por Elijah Wood, Ian McKellen, Cate Blanchett, Sean Astin, Viggo Mortenssen, Christopher Lee, John Rhys-Davis, Liv Tyler, Brad Dourif.
En este caso, es el cineasta Peter Jackson el encargado de dirigir la segunda parte de la obra homónima de J.R.R. Tolkien. AquÃ, con un rendimiento actoral formidable, el uso de un vestuario y de la reconstrucción de los reinos (en este caso el amenazado Rohan) y la Tierra Media tolkiana, las criaturas a la medida de esta fábula (el ex hobbit Gollum o Sméagol (un personaje que se roba todos los créditos, junto al villano desaliñado y oscuro que compone con ojos lÃquidos y desorbitados Brad Dourif, un traidor que se pasó a las huestes Sauron): será precisamente Gollum el que oficiará de guÃa a Frodo en su viaje interminable y a la vez plagado de obstáculos que, en rigor, puede sintetizarse en la eterna dualidad de la lucha del bien contra el mal.
Mientras tanto, en acciones paralelas, para otro grupo de hobbits montados a árboles que hablan y pueden trasladarse a través de cualquier territorio (los ents) a través de un paisaje que, por momentos, llega a parecer surreal, acorde al tono fantástico que en definitiva abarca a toda la pelÃcula, a excepción de la gran batalla entre las huestes del temible Sauron (un espectral, cadavérico Christopher Lee) y las de la alianza donde el relato alcanza una intensidad y una hiperrealidad desarrollada con resultados superlativos. El mundo de Tolkien es tan vasto, tan inmenso, que ofrece episodios siempre sorprendentes. *
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