Video 2002: lo mejor del formato electrónico

En el aniversario de los primeros quince años de la Unión Uruguaya de Video, viene bien hacer un balance de las mejores propuestas editadas en formato electrónico que no alcanzaron difusión masiva en la pantalla grande.

Esta selección podría comenzar, entonces, con la recomendación de uno de los títulos más interesantes que se editaron, como ser Nubes de mayo, una producción turca de Nuri Belgi Ceyla que, en su momento, obtuvo el Premio Especial de Teherán y Berlín además del Premio Fripesci europeo. A pesar de pasar casi desapercibida por las góndolas de los videoclubes, con un ritmo lento y moderado, esta exótica realización mostró una estética admirable al servicio del mejor cine.

La opción electrónica

La alternativa del VHS o el DVD, entonces, se ha tornado una opción más que válida a la hora de acceder a títulos que no logran presencia en la pantalla local. En este sentido, la superlativa y turbulenta Hermano de Takeshi Kitano   que resultó Mejor Video no Exhibido en Cine según la última premiación de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay   sólo alcanzó difusión entre iniciados y curiosos que probaron suerte con el director de Flores de fuego. El subrayado también puede ir para Vírgenes suicidas de Sofía Cóppola (hija de Don Francis).

Por cierto que, dentro de la marea electrónica de ediciones, el saldo resulta bastante magro. Realizaciones como La bestia salvaje de Jonathan Glazer   con un iracundo Ben Kinsgley en el rol de un peso pesado del bajo mundo londinense   o Código de honor de Sean Penn, no alcanzaron niveles trascendentes a pesar de propuestas que anticipaban picos de interés. En este último caso, tampoco sirvió de mucho la febril actuación de Jack Nicholson junto a un elenco de lujo conformado por Benicio del Toro,Vanessa Redgrave, Mickey Rourke y Robin Wright, entre otros.

Esas parcelas de interés también aparecieron con El impostor de Gary Fleder, filme de ciencia ficción basado en un texto de Philp Dick e interpretado por Gary Sinise y El Majestic de Frank Darabont junto y la presencia de Jim Carrey como un amnésico guionista cinematográfico. Con cierto tono benevolente, incluiríamos a Hollywood maldito una comedia negra donde Rod Steigar – en compañía de Tom Berenger y Burt Reynolds – realizaba el último papel de su vida.

Renglón aparte para Despertando a la vida de Richard Linklater (Slacker y Dazed and confused) que experimentó de lo lindo con una mezcla de actores sobreimpresos digitalmente como dibujos animados que buscaban   igual que el protagonista   diferenciar ficción de realidad. Impresionante.

El resto es poco y nada. Muchos títulos que no circularon por la pantalla también impresionaron como realmente prescindibles una vez que se insertaron en la casetera. Esperemos que el próximo año venga mejor. *

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