ANTE LA CAMPAÑA DE FALSEDADES LANZADA CONTRA EL CONVENIO DE REFINANCIACION ENTRE LA UTE Y EL MULTIMEDIO PLURAL
La semana pasada las tres empresas de comunicación integradas en el Multimedio Plural, el diario La República, la radio 1410 Am Libre y el canal Tv Libre firmaron un acuerdo de refinanciación de la deuda que mantienen con «Usinas y Trasmisiones Eléctricas», (UTE).
En las últimas semanas, dos medios de comunicación, el diario El País y el semanario Búsqueda, lanzaron una campaña de difamación, mentiras, datos a medias, descontextualización de la verdad, contra los tres medios indicados, con la finalidad de buscar la clausura de sus actividades mediante la supresión del suministro de la energía eléctrica, imprescindible para continuar el servicio informativo que entregan a la comunidad, a pura pérdida, sin fines de lucro alguno, fines que, precisamente, son la base de la existencia de los dos medios denunciantes.
Esperamos que se concretara la solución definitiva a la deuda circunstancial que mantenemos con el ente energético, para emitir un comunicado conjunto de las tres empresas, interrumpiendo el silencio que nos habíamos impuesto para no presionar en modo alguno a los decisores estatales.
Es la hora entonces de explicar a la opinión pública todos los pormenores de la trama urdida dolosamente por los que no desean que siga existiendo el único diario con un pensamiento diferente al del resto de la prensa diaria escrita desde hace 23 años, ocupando el segundo lugar en ventas en todo el territorio nacional.
Desentrañamos, entonces, esta madeja, tan bien urdida, contra toda ética, por una competencia opuesta al cambio social y político del país.
1) Es cierto, lo único cierto de la campaña de linchamiento en contra del único multimedio que busca concretar la utopía de ese sueño milenario de justicia y libertad, que las tres empresas se atrasaron en el pago de sus facturas a la UTE.
2) El director general de esas tres empresas se presentó ante el directorio anterior del ente, informándole que atravesaba dificultades económicas circunstanciales y que no podía cumplir en su totalidad con el pago del consumo energético. Les afirmó que de todas maneras como en todos los años anteriores, se abonaría la totalidad de lo adeudado, aunque mediante la modalidad de pagos parciales, hasta la cancelación total de la deuda. Les recordó que dirigía tres medios de comunicación, sin fines de lucro, al servicio de una comunidad que exigía una información y opinión diferente a la hegemónica y que nunca en la historia del país se había cerrado un medio de comunicación por deudas con la UTE. También les recordó los años y años de deuda con el ente que habían mantenido los diarios El Día, El Diario, La Mañana y otros antes de desaparecer del mercado. Les fundamentó que la única forma que tenía el ente de cobrar, era mantener viva la fuente de producción y no matarla. Si así lo hiciera, deshonrando la tradición estatal de dar plazos a los medios de comunicación atrasados, no sólo se impediría el pago adeudado sino que se privaría a la sociedad uruguaya, de tres medios de comunicación que durante tantos años han forjado una manera distinta de pensar el país, rompiendo la uniformidad de pensamiento y el monopolio hegemónico. Finalmente les aseguró que el diario La República y sus aliados no cerrarían nunca, porque los unía no una finalidad mercantil, sino una misión al servicio de los desinformados, que iba más allá de sus azarozas peripecias circunstanciales. La única posibilidad de clausura de sus actividades se concretaría afirmó nuestro director general-, si los trabajadores de las tres empresas entendían que no valía la pena continuar laborando con las dificultades que aún no estaban superadas, hecho éste que fue claramente desestimado. Culminó la reunión empeñando su palabra basada en una trayectoria de 45 años fundando 15 medios de comunicación que honraron sus deudas, comprometiéndose al pago total adeudado, mediante una fórmula definitiva, que realmente pudiera ser cumplida.
3) En los meses posteriores a la reunión se buscaron fórmulas posibles, que dados los plazos de pagos, involucrarían al directorio surgido del 1 de marzo de 2010, por lo que correspondía que fueran estas autoridades las que suscribieran el acuerdo. Así se hizo con la participación de todo el directorio, incluida la oposición, que estuvo unánimemente de acuerdo con el convenio en salvaguarda de los intereses del ente y los intereses de la comunidad. Y decimos unánime porque el director blanco, también participó, incluyó modificaciones y cláusulas y estuvo de acuerdo con el resultado final, aunque no lo signó por «disciplina partidaria». Demás está decir que todos los informes de los servicios internos, acompañaron la solución encontrada, completándose de esta manera todos los controles de rigor.
4) Es de destacar que el directorio de UTE, apenas asumió, sin la presencia de los dos directores de la oposición, convocó de inmediato, mucho antes que estallara la campaña de desinformación, al director general del Multimedio Plural, y le comunicó que debía concretarse, ahora sí, un acuerdo posible de pagos y que a partir de ese momento, la deuda no podía aumentar y los servicios debían abonarse sin nuevos atrasos. También le informó que el ente no cortaría la energía, pero sí, procedería a embargar cautelarmente a las tres empresas. Y que una vez integrado el ente con los directores de la oposición, se firmaría un convenio definitivo sobre la deuda anterior. La campaña desatada semanas después por Búsqueda y El País, lo único que obtuvo fue demorar la firma del convenio, ya que se destinaron días y días a tratar de contextualizar una situación, plagada de verdades y mentiras a medias.
5) Palos porque bogas y porque no bogas… Una vez propuesto el convenio a las tres empresas de información, éstas lo estudiaron, comprobaron que podían cumplirlo y lo aceptaron, pese a que éste incluía recargos, además del costo de vida y la actualización por IPC, en una discriminación severa hacia el Multimedio, que no había sido aplicada a múltiples empresas deudoras. Firmado el convenio, la campaña de mentiras, no sólo no cesó sino que se incrementó. Se buscó matrizar en la opinión pública la falsedad de la excepcionalidad y privilegio que contenía este convenio. Afirmaban que se habían eliminado los recargos cuando era todo lo contrario. Declaraban que no existían antecedentes de convenios de este tipo cuando ya se llevaban firmados por el ente, más de 50 mil convenios de refinanciación, la mayoría con personas y empresas con fines de lucro, en dificultades y que no brindaban ningún servicio desinteresado a la población. Se rasgaban las vestiduras diciendo que a cualquier hijo de vecino que se atrasaba dos meses le cortaban la luz y que al «grupo Fasano», porque más que éste no persiguiera lucro alguno y quedaran 350 trabajadores en la calle, se hacía una excepción, mintiendo a sabiendas de que toda persona que se atrasa con la UTE puede refinanciar la deuda con el ente, en 36 cuotas, sin contar la justa vista gorda y generosa del organismo, con las habitantes de los barrios carenciados. Afirmaban que LA REPUBLICA debía 3 años de luz, cuando la deuda era de 18 meses y existían pagos parciales permanentes. También ocultaban que el Multimedio siempre había sido durante todos estos años un buen pagador, hasta que detonó la última crisis. Ocultaban además que el ente energético no sólo jamás había cortado la luz a un medio de comunicación, ni siquiera a un medio superavitario como El País, cuando se atrasó bastantes meses durante la crisis, sino que tampoco cortó la luz a las intendencias, a los hospitales, a empresas que querían seguir funcionando, como Metzen y Sena y muchas otras, tuvieran o no fines de lucro. También afirmaban que era una deuda enorme la que tenían los tres medios con la UTE, cuando ésta era una deuda que no alcanzaba ni al 0.39% de una sola de las Intendencias. Mintieron además al afirmar que era una deuda que se iba a pagar con publi
cidad, cuando en ningún momento se establece esa cláusula. Se deberá pagar en efectivo, pero bueno sería que al pagarle a la UTE, ésta se negara a debitarle lo que le debe a los tres medios. ¿Pero, qué pretenden Búsqueda y El País, que La República pague lo que consume de luz y que UTE no le pague lo que consume del multimedio? La compensación de deudas y créditos existe en todos los ámbitos del derecho comercial y en todos los sistemas, llámense capitalista, comunista, cooperativista o primitivo. Lo que sí existe en el convenio firmado es una cláusula contraria a los intereses del Multimedio, mediante la cual, mientras no sea cancelada la deuda, los tres medios de comunicación no podrán cobrar ninguno de los servicios prestados a la UTE. Cláusula también aceptada por La República. Obviamente que el ente continuará contratando servicios al segundo diario en ventas en todo el país, a la tercera radio periodística en audiencia y a un canal de televisión con fuerte presencia en el interior del país. Contrataciones que el ente mantiene con los medios de comunicación de mayor circulación y audiencia. En la campaña de desinformación se afirmó que cualquier persona no gozaba del derecho de pagar a UTE con los productos que esa misma persona produjera, hecho éste falso, por otra parte contestado rotundamente por el Director del ente, Gerardo Rey, en canal 5, al afirmar que cualquier persona deudora de UTE puede llegar a un acuerdo para abonar su deuda en especie, siempre y cuando sea un producto que UTE adquiera regularmente en el mercado, como es la publicidad que contrata habitualmente con los medios. Faltaron a la verdad al revelar que se había propuesto que el convenio de refinanciación con el «grupo Fasano», debía ser secreto, que nadie lo conociera. El Directorio de UTE desmontó la falsedad, al subirlo a Internet como lo afirmó expresamente el director del ente, Gerardo Rey. Sugerimos que UTE adquiera en el Multimedio Plural, espacios para publicar y difundir el convenio de refinanciación, que es público y no secreto, espacios que por otra parte, según el convenio no abonará, para poner punto final a esta nueva mentira.
6) Los colegas, -vaya colegas- que lanzaron esta campaña de falsedades, dejando la verdad colgando, con la finalidad de que el pensamiento uniforme volviera a ser monopólico, intentaron matrizar en la conciencia de la sociedad civil y política, que el gobierno estaba pagando favores o gauchadas al único multimedio que lo apoya en su proceso de cambios sociales. Favores que nunca pedimos, que jamás pediremos y que la izquierda uruguaya ni los hace, ni sabe hacerlos. Pero ¿qué clase de favor es éste, cuando desde que en el 2005, el gobierno progresista accedió al poder, cancelando más de un siglo de gobiernos conservadores, acordó con el Multimedio a través de la UTE, un 35% menos de publicidad, que las que los tres medios recibieron de los gobiernos blancos y colorados?, tal como lo reconoció en televisión el propio directorio del ente. Las razones de austeridad eran legítimas y el Multimedio no opuso ningún reparo a ello. Pero hablar de favores, es un desatino doloso e incomprensible.
7) Por último, solo corresponde, primero agradecer a la UTE, por desoir la campaña de linchamiento, a la vez que procurar el objetivo de cobrar la deuda y no discriminarnos, incluyéndonos en la lista de los 50 mil convenios de refinanciación firmados, aunque nos aplicara recargos, con los que no ha castigado a otros deudores. Segundo, asegurar que los planes de reactivación en los tres medios con dificultades han comenzado a dar sus frutos y por lo tanto el compromiso asumido será cumplido en su totalidad. Y finalmente explicar a la opinión pública, que es la primera vez que Búsqueda y el diario El País, a los que después se sumaron operadores de radio y televisión, informan sobre deudas energéticas o de otros rubros, de un colega que se encuentra transitoriamente en dificultades. No pueden exhibir ningún sólo antecedente en toda su historia. Tuvimos el privilegio de ser los primeros y esperamos por el bien de la ética, ser los últimos. La pregunta de porqué lo hicieron, violando todo un código deontológico, se contesta sola. Desde hace 23 años, nuestra presencia rompió el monopolio diario informativo. Soportar a La República todos los días parece ser demasiado para el establishment. Tener además una radio ubicada en los principales lugares de la audiencia, parece un despropósito y además construir el primer canal de televisión privado, con vocación de competir por la televisión abierta, parece una pretensión intolerable. El señal que cabalgamos corresponde a la situación. Pese a todos los obstáculos no pasará más de un año para que el multimedio vuelva a crecer con el vigor de antaño, como lo ha venido haciendo las dos últimas décadas. Por ahora seguimos creyendo que sólo al árbol que da frutos se le arrojan piedras. Y no cambiaremos la calidad de nuestros frutos. Esperamos más piedras. Que no somos alcornoque sino ombú. Pero tampoco sándalo que perfuma a la mano que lo hiere.
Reg S.A.(La República)-Sommerland S.A. (1410 Am Libre)-Colormel S.A.(Tv Libre)
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