INTERCAMBIOS FRENTEAMPLISTAS (1): EMPECEMOS POR EL PRINCIPIO Y LOS PRINCIPIOS

El Frente Amplio (FA), «fuerza política de cambio y justicia social, creación histórica permanente del pueblo uruguayo», como expresa el artículo 1º del Estatuto, fundado el 5 de febrero de 1971, sintetiza una larga historia: no surgió por generación espontánea ni por una fortuita conjunción de circunstancias, sino que tiene raíces profundas, que le han permitido crecer, vencer las pruebas más exigentes y transformarse en la principal fuerza política del país, cuyo gobierno nacional ejerce desde 2005.

En momentos en los que con motivo de los últimos resultados de las elecciones departamentales y municipales del 9 de mayo se promueven debates sobre el presente y el futuro del FA, es conveniente comenzar por el principio. Y, agrego: por los principios.

Hay que recordar su historia, cuáles son las fortalezas que a través de sus casi cuatro décadas de existencia le han permitido superar situaciones adversas ­como la durísima persecución a la que fue expuesto por la dictadura, que al decir de don Carlos Quijano tuvo como destino inexorable para miles de ciudadanos el encierro, el destierro o el entierro.

Debemos hablar y recordar ­sobre todos para las generaciones jóvenes que no vivieron esa historia­ las circunstancias que dieron lugar a la fundación del Frente Amplio; de los principios contenidos en sus documentos fundacionales y cómo esos principios fueron llevados a la práctica; de los partidos y movimientos; de sus líderes ­comenzando por su gran conductor histórico, el general Líber Seregni­ y un largo etcétera que incluye muchos factores que caracterizaron la vida nacional e internacional contemporánea durante 40 años.

Estamos en un momento de la historia de nuestro Frente Amplio en el que debemos extraer todas las lecciones posibles ­las buenas y las malas­ y examinar los hechos recientes para proyectarnos hacia el futuro y asumir de la mejor manera posible los compromisos del presente, hacer del gobierno de José Mujica una experiencia igualmente exitosa o aún más que lo que fue el de Tabaré Vázquez, y gobernar en las cinco intendencias de manera que sean un ejemplo para todos los demás departamentos del país.

 

Las raíces

En el Frente Amplio ­coalición y movimiento­ confluyeron tres corrientes de pensamiento, que le aportaron rasgos distintivos que se han mantenido en el tiempo, más allá de la renovación que el FA ha ido procesando y de las contribuciones de otras ideas y experiencias: 1) el marxismo, en sus diversas corrientes, que le aportó un lúcido análisis de la sociedad capitalista y de las relaciones internacionales, con una fuerte impronta solidaria e internacionalista; 2) la socialdemocracia, que subrayó la autonomía de lo político como manifestación de la voluntad popular a través de la participación electoral y en el sistema político dentro de la democracia, y 3) el pensamiento social cristiano o demócrata cristiano, con su reivindicación de la persona humana y sus derechos y de los valores cristianos a través de la actividad política democrática y el pluralismo ideológico y partidario. La confluencia de estas tres corrientes del pensamiento ha sido un rasgo distintivo que lo constituyen en una experiencia original. Al mismo tiempo, el FA se nutrió e inspiró desde su nacimiento en la historia nacional, recogiendo en especial el legado artiguista, e incluyendo la mejor herencia de las colectividades históricas colorada y blanca. Y, como parte de esa historia, también la lucha de los movimientos sociales y las experiencias previas de los partidos de izquierda y centro-izquierda en nuestro país.

La concepción frenteamplista de la política se ha proyectado más allá de nuestras fronteras y ha incidido en el progresismo de América Latina, de manera particular a través de su participación en el Foro de São Paulo, convocado por Lula y su partido en 1990, donde se fueron forjando visiones que, de alguna manera, confluyeron en lo que se ha llamado «la ola progresista».

Otro rasgo constitutivo original del Frente Amplio es su concepción de coalición y movimiento, que dio lugar al surgimiento de los comités de base, organismos insustituibles e indispensables en la estructura orgánica. Una orgánica fuerte, ­más allá de que requiera actualizaciones porque la sociedad y la política han ido cambiando­, que garantiza que las posiciones que se adoptan sean respetadas por todos sus miembros. El FA ha construido una fuerte unidad y un sentido de pertenencia que no tiene parangón entre las organizaciones políticas del continente, incluyendo las más antiguas.

Esa unidad ha prevalecido incluso en momentos de crisis o situaciones extremas. Pero ese espíritu unitario está sujeto a los avatares de la vida política y de la propia condición humana, por lo cual hay que cultivarlo cada día mediante la renovación del compromiso frenteamplista.

 

Unidad y renovación

En esta instancia, en la que es necesario examinar los problemas que se pusieron de manifiesto en el proceso electoral, más allá de que no debemos soslayar los éxitos obtenidos, hay que evitar tanto el conformismo y el propósito de subestimar dificultades y errores, como recaer en viejos debates donde estuvo en tela de juicio la propia existencia del FA, porque hubo posturas que no valoraron adecuadamente esas características esenciales a las que hemos aludido anteriormente. El FA siempre salió adelante gracias a la reafirmación de sus principios, de su unidad en torno al programa, y su capacidad de renovarse en unidad, la legitimidad de su orgánica, en torno a la cual se debatieron y resolvieron todos los temas, desarrollando la cultura del debate, es decir, el intercambio que acerca y no el que divide, para superar los problemas y las debilidades que se han manifestado en distintos momentos.

 

Los valores fundacionales

Los valores del FA están plasmados en documentos que nos han guiado desde 1971 y que constituyen hoy los pilares fundamentales de su concepción política.

1) La Declaración Constitutiva, de 1971, que nos define como un frente político unitario, nacional, progresista y democrático avanzado, antioligárquico y antiimperialista, con un programa común: una coalición de fuerzas ­que no es una fusión y donde cada uno de sus partícipes mantiene su identidad­, dotada de una organización (el movimiento) con núcleos de base y autoridades comunes, mandato imperativo y demás mecanismos de disciplina que aseguren el cumplimiento efectivo de los postulados convenidos, y con el objetivo fundamental de desarrollar la acción política permanente.

2) El Compromiso Político, de 1972, que establece entre sus lineamientos relevantes la aceptación y cumplimiento de la Declaración Constitutiva y las bases programáticas, la lucha por realizar en la práctica sus postulados así como el acatamiento a este Acuerdo Político y las resoluciones de los organismos dirigentes. El Compromiso Político establece las bases de la unidad de acción en la diversidad, la democracia interna y el carácter del FA como fuerza política permanente. Este es lo que diferenció al FA de otras experiencias y lo que explica su fortaleza como organización.

3) El Estatuto, que se ha ido adecuando a las nuevas realidades del país y del propio Frente Amplio, respetando siempre el espíritu del Compromiso Político, lo cual le ha dado legitimidad y consistencia a su organización. Esta es otra característica peculiar del FA valorada a nivel internacional.

4) El Programa que desde sus Bases Programáticas originales se ha ido adecuando a las cambiantes condiciones del mundo, de la región y del país, pero sin perder su carácter de guía para la acción política en las diferentes etapas de la vida del país y del FA. Esa renovación programática ha sido en unidad ­sin excluir a nadie sino convocando a todos­ y respetando los principios y valores fundacionales.

A partir de estos pilares o fundamentos políticos, abordaremos en próximos artículos
diferentes aspectos que hacen a un mejor funcionamiento del Frente Amplio, a su fortalecimiento y a su preparación para estar a la altura de los retos que tendrá en estos próximos años.

|*| Diputado y senador electo de AU­FA

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje